El Gobierno de Donald Trump ha endurecido en los últimos días aún más las restricciones para obtener visas y entrar a Estados Unidos, con nuevas prohibiciones de viaje, suspensión de visas de inmigrante, mayores requisitos económicos y revocaciones masivas de permisos, en medio de un récord de deportaciones.
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) alcanzó en julio el número mensual de detenciones más alto en lo que va del segundo mandato de Trump, con 49 mil 571 arrestos, según datos de las universidades de California Berkeley y UCLA.
Además, las acciones migratorias de Trump han generado cientos de demandas sin precedentes de diversas organizaciones a través del país, encabezadas por la Unión Americana por las Libertades Civiles (ACLU), que su Administración ha rebatido, algunas con éxito.
El rechazo de Trump a la inmigración irregular ha estado presente a lo largo de su carrera, con discursos xenófobos que han creado mucha controversia, como el que pronunció en 2015, cuando anunció que aspiraba a la presidencia y afirmó que México enviaba a EE.UU. crimen, drogas y violadores.
Por otro lado, Donald Trump, quiere que México detenga a los migrantes en la frontera con Estados Unidos, particularmente los propios ciudadanos mexicanos, reportó Bloomberg.
Fuentes le dijeron al medio que el mensaje lo entregó Marco Rubio al secretario de Relaciones Exteriores de México, Roberto Velasco, en su reunión de esta semana. Se añadió que la iniciativa está liderada por el asesor de Seguridad Nacional, Stephen Miller.
Rubio y Velasco posaron sonrientes ante las cámaras minutos antes de su reunión a puerta cerrada y no respondieron a preguntas de reporteros sobre la actual guerra arancelaria entre Estados Unidos y Canadá.
[MUNDO 7A]