U N pato, ataviado con su playerita de la selección nacional de México, filmado en su gracioso andar sobre Paseo de la Reforma, en la Ciudad de México, se ha convertido en un personaje relevante en el internet, en las redes sociales y se ha metido de lleno en la conversación de manera orgánica. El pato "Merlín" no solo es la insignia del Mundial de futbol: ha sido el personaje principal de crónicas de no pocos noticieros alrededor del mundo, objeto del deseo de mercadólogos y protagonista de cortinas de humo del gobierno mexicano.
"Merlín" es la famosa mascota de una familia chilanga, los Gómez, integrada por la mamá, Karla Ivette, y sus dos hijos Carlos, de 22 años, y Cristian, de 14. Este último había tenido como mascota a una pata, "Waffle", que fue envenenada, situación que golpeó muy fuerte en lo anímico al menor.
Una clienta asidua al negocio de los Gómez, quienes se dedican a vender aguas frescas y refrescos en un puesto, al ver el rostro deprimido de Cristian y al conocer el triste destino de su patita, regresó al día siguiente y le obsequió un pato blanco. No dudaron en bautizarlo como el mítico mago de barba blanca. La función principal de "Merlín" ha sido apoyar a Cristian a sobrellevar su duelo.
Lo cierto es que no contaban que "Merlín" se transformaría en una celebridad. En la actualidad tiene un manager que los apoya para coordinar entrevistas, sesiones de fotos y negocios publicitarios con diferentes marcas. Los encargados de difundir y cuidar la imagen de la presidenta Sheinbaum no dudaron en subirse a la ola. Invitaron al célebre pato a la conferencia mañanera. Los reclamos de las madres buscadores fueron tapados por la presencia de "Merlín". De hecho, circuló un meme en redes sociales diciendo que si los colectivos de madres buscadores siguen con la esperanza de que los reciba la Presidenta, para lograrlo tendrían que disfrazarse de "Merlín".
En otro asunto relacionado con palmípedos, aunque no propiamente con la mascota no oficial del mundial, en Chihuahua el grupo parlamentario de Morena en aquella entidad bloqueó una iniciativa para anular elecciones en las que se acredite la participación del crimen organizado, como ocurrió en el 2021 en las elecciones para gobernador en Sinaloa, Michoacán, Sonora, Baja California, Tamaulipas, en las que se documentaron varios incidentes relacionados con ese tema.
Esa iniciativa impulsada por el PAN, PRI, MC, Verde y PT fue echada para abajo por Morena quien con sus 12 votos impidió que en la Constitución de ese estado se anote como causal de nulidad de una elección la participación de grupos criminales. Se sabe que el partido oficial tiene entre la población una gran percepción de ser un narco partido o un narco gobierno; esta manera de hacer política no hace sino reforzar esa percepción. Como dice el dicho: " si camina como pato, nada como pato y hace "cuac", entonces probablemente sea un pato.
Regresando con la visita de "Merlín" a Palacio Nacional, ante pregunta de un reportero la Presidenta aseguró que sí ha recibido a madres buscadoras. Al día siguiente integrantes de los principales colectivos del país y la duranguense Brenda Valenzuela, madre del desaparecido joven Carlos Emilio, negaron la aseveración presidencial.
Presidenta Claudia, muestre empatía ante el dolor de cientos de miles de familias que siguen siendo revictimizadas por la indolencia y la inacción de las fiscalías estatales y de la Fiscalía General, y recibalas. Escuche sus demandas de primera mano.
Muestre algo de compasión. No se haga pato.
Ladoscuro73@yahoo.com.mx
San Virila vio en el camino de la aldea a un niño que lloraba porque su gatito había subido a un árbol y no podía bajar.
El pequeño le pidió al frailecito:
-Haz un milagro.
Preguntó él:
-¿Qué clase de milagro quieres?
Respondió el niño:
-Puedes hacer que el árbol incline sus ramas hasta el suelo para que mi gatito pueda bajar, o tender una escala de luz para que por ella baje.
-Nada de eso es necesario -le dijo San Virila. Y así diciendo lo ayudó a subir al árbol.
Trepó el chiquillo, alcanzó al gatito y bajó junto con él.
-¡Caramba! -le dijo San Virila alegremente-. ¡Qué gran milagro hiciste!
¡Hasta mañana!...