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Incendios y Aspersores:

Mirador

ESTEBAN G. ROSAS 22 jul 2026 - 04:03

 V Ersa un viejo adagio empresarial: "Estamos demasiado ocupados apagando incendios como para instalar el sistema de aspersores".Siempre dejamos lo mas importante para después, y no solo en los negocios; en los gobiernos y en nuestra vida personal.

"Siempre hay otro cliente que atender, otra factura que cobrar, otro embarque retrasado, otra regulación que entender, otra junta a la que asistir. Cada día trae consigo una urgencia, y cada urgencia insiste en ser la primera.La respuesta suele ser sincera;Nos encantaría, solo necesitamos que las cosas se calmen primero.El problema es que rara vez se calman" Estos parrafos los leí en una nota en un periódico hace unos días y se aplican a todos los aspectos de nuestro vivir diario.

Vivimos aplaudiendo una economía "Zombie", aquella que puede ser facilmente evidenciada como cuestionable, con pruebas que ya conocemos; pero que decidimos, por comodidad, no darles peso y creer entonces, en las narrativas económicas,que "comen nuestras mentes", y alejan de nosotros el pensamiento crítico, que , por cierto, nunca nos enseñaron en la escuela y menos en la nueva escuela mexicana. ¡ Órale! que fuerte. Y más, los eventos hoy día, con el apoyo de las , benditas y malditas redes socilaes,se sotienen con ideas "cucaracha", esas que sabemos falsas y las descartamos facilmente, pero que regresan una y otra vez y en una de esas, por tanta insistencia, la creemos.

El mundial, por ejemplo; nos reportan esta semana, que llegaron 2.2 millones de visitantes y se derramaron 50 mil millones de pesos, y en ocasiones, en la misma fuente, leemos que los miembros de las cámaras de turismo y restaurantes canirac, reportan que si algo, vinieron unos 850 mil visitantes, solo 175 mil a la CDMX y que la ocupación hotelera estuvo más baja, casi igual a la del año pasado en estas fechas, y sin partidos de fut. Si, nos divertimos mucho , pero de eso a que el PIB se haya incrementado por el evento, está muy lejos de la realidad; +0.1% dicen en El Economista, pero bueno, ¿qué caso tiene debatir números, si mi cartera está igual que antes, que ya es una bendición. Y vuelve otra "cucaracha", que si, que si se generaron 40 mil nuevos empleos de repartidores de alimentos en las plataformas digitales; solo nos queda rezar para que sigamos pidiendo más pizzas durante el transcurso de la liga MX, si no, pues se tendrán que regresar las motos nuevas que compraron los restaurantes.

Y nos continúa persiguiendo un zombie T-MEC, que sabemos seguirá, pero no se modernizará, pues el grado de incertidumbre, que mide la OCED , para México es de 0.4, donde 1 es certidumbre absoluta y el promedio de esa organización, de la cual somos miembros, es de 0.8. Por supuesto, esta situación, sin ser expertos economistas, sabemos, que inhibe la inversión, que hoy está en un % del PIB tan bajo como hace 30 años. Este muerto viviente, solo será derrotado, si lo reconocemos como obstáculo, para entonces abrir el sector energético a la inversión privada, y le hacemos algo a la reforma judicial, que generó las ya famosas y mundialmente conocidas ;"cortes patito del acordeón". Todos sabemos esto, pero decidimos apagar incendios y ni siquiera pensar en poner aspersores; con el riesgo de que , cuando sea absolutamente necesario, ya no habrá presupuesto para comprarlos. Bonito futuro nos espera si no decidimos hoy enterrar al zombie.

España es campeón mundial de futbol, muy merecido, los pandilleros argentinos europeos (así se consideran ellos ; por los faules y soberbia) regresaron a casa con las cajas destempladas , y le causaron un fuerte dolor estomacal a Infantino y la FIFA, que con todas sus trampas, apoyos innecesarios y beneficios arbitrales, mostró su verdadero nivel en la final, y se los bailaron; ni un solo tiro a gol en 90 minutos de su parte. Ya ganó el América, con su ¿nuevo? uniforme amarillo huevo, bastante feíto y sin idea.

Ánimo , vamos a cazar zombies y erradicarlos de nuestro devenir económico.

Este amigo mío con el que tomo la copa -varias- los martes por la noche se declaró ayer nihilista.

Me sorprendió su manifestación, porque el nihilista en nada cree, y quien ha bebido unos tragos de buen vino lo comprende todo. El verbo comprender significa lo mismo entender que abarcar.

Dijo mi amigo cosas que me escandalizaron, y vaya que a mis años no soy proclive ya al escándalo. Afirmó, por ejemplo, que el más allá sólo existe en el acá: más allá del cerro: más allá de las nubes. Incluso más allá de las estrellas todavía es el acá. Añadió:

-El acá físico es cosa de los sentidos. El más allá metafísico es invento de predicadores.

Le pregunté, no sin mala intención:

-Y en el acá ¿crees?

Me respondió:

A veces.

Concluí que no es bueno beber con nihilistas. Eso siempre acaba en nada.

¡Hasta mañana!...

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