Coraje. Las categorías menores mostraron ritmos contrastantes en una jornada que dejó marcadores amplios y duelos cerrados.
El siglo de durango
Durango vivió una jornada vibrante en la etapa regional de baloncesto rumbo a la Olimpiada Nacional Conade 2026, con duelos que exigieron intensidad, lectura de juego y profundidad en la banca. Las categorías varoniles 2010/2011 y 2012/2013 respondieron con actuaciones sólidas que mantuvieron a la afición local encendida desde el primer silbatazo.
El arranque del día dejó claro que la categoría 2010/2011 venía con ritmo. En su primer compromiso, el conjunto duranguense impuso velocidad y puntería para superar 94-76 a Nuevo León en un partido que se mantuvo parejo hasta el tercer cuarto, cuando los locales encontraron una racha ofensiva que abrió el marcador. Más tarde, en un duelo mucho más cerrado, Durango sostuvo la presión defensiva para vencer 59-56 a Coahuila, un rival que llegaba señalado como contendiente fuerte dentro del grupo.
La categoría 2012/2013 varonil también dejó una impresión contundente. Con un juego más vertical y una defensa que forzó pérdidas constantes, Durango dominó a Tamaulipas con un amplio 86-43, resultado que reflejó la diferencia en ritmo y ejecución a lo largo de los cuatro periodos. El equipo mostró rotación profunda y un ataque que no bajó intensidad incluso con la ventaja asegurada.
Mientras tanto, las ramas femeniles vivieron una jornada más compleja. En la 2010/2011, Durango cayó ante San Luis Potosí y Coahuila pese a momentos de buen movimiento de balón. En la 2012/2013, el equipo enfrentó marcadores adversos ante San Luis Potosí y Tamaulipas, encuentros donde la diferencia física y la efectividad rival terminaron marcando el rumbo.
Con marcadores que mezclaron dominio, resistencia y aprendizaje, la delegación duranguense cerró el día con sensaciones diversas y la mira puesta en los partidos que definirán su permanencia en la contienda regional rumbo a la fase nacional.
Cortesía