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La embestida de Trump

El reporte Oppenheimer

ANDR?S OPPENHEIMER 2 jun 2026 - 04:03

 L Os partidarios del presidente Donald Trump solían alegar que su política migratoria solo estaba dirigida a deportar a los inmigrantes ilegales. Sin embargo, las nuevas medidas de la Casa Blanca han dejado en claro que Trump también está buscando reducir la inmigración legal.

Según un drástico comunicado oficial del 21 de mayo, cientos de miles de inmigrantes que se encuentran legalmente en el país y están tramitando sus 'tarjetas verdes' de residencia permanente deberán salir de Estados Unidos y esperar el resultado de sus solicitudes en el exterior.

El comunicado de prensa de los Servicios de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) dice que la medida podrá tener excepciones en casos de "circunstancias extraordinarias", pero los abogados de inmigración se están rascando la cabeza sobre qué alcance tendrán estas excepciones.

Unos 500,000 residentes temporales en Estados Unidos presentan solicitudes para recibir 'tarjetas verdes' cada año. La cifra incluye personas que se casaron con ciudadanos estadounidenses, solicitantes de asilo político, profesionales extranjeros contratados por empresas y estudiantes de otros países.

Según abogados de inmigración, es muy probable que la nueva medida sea impugnada en los tribunales. Pero si gana el Gobierno, obligará a los solicitantes de 'tarjetas verdes' a hacer sus trámites en consulados de Estados Unidos en el exterior, y en muchos casos esperar alrededor de dos años.

Andrew Ng, el cofundador de la plataforma educativa Coursera, calificó la medida como "un ataque caprichoso a la inmigración legal". En su cuenta de la red social X, escribió que "afectará a familias, y nos dejará con menos doctores, maestros y científicos".

Un 53% de quienes reciben 'tarjetas verdes' son cónyuges, hijos o padres de ciudadanos o residentes permanentes de Estados Unidos, mientras que un 28% son solicitantes de asilo y un 15% son patrocinados por empresas, según el Instituto de Política Migratoria.

¿Qué busca Trump con esto? Busca, más que nada, mantener entusiasmada a su base política para que sus partidarios salgan a votar en las cruciales elecciones legislativas de noviembre.

La popularidad de Trump se ha desplomado del 48% en febrero del año pasado al 35% hoy, según la última encuesta de CNN, y los altos precios de la gasolina por la guerra contra Irán pueden costarle el control del Congreso en estas elecciones de medio término.

Las encuestas muestran que la inmigración es el principal tema que une a la base de Trump, en momentos en que sus partidarios están cada vez más divididos por la guerra contra Irán, el apoyo a Israel, y la falta de transparencia en la investigación del difunto acosador de menores Jeffrey Epstein.

No es casual que Trump haya basado gran parte de sus triunfos electorales en discursos antiinmigrantes. Empezó su primera campaña presidencial en 2015 diciendo falsamente que la mayoría de los millones de migrantes mexicanos son "criminales" y "violadores", y más recientemente alegó que los inmigrantes "están ensuciando la sangre de nuestro país".

La nueva medida está siendo criticada -con razón-por motivos humanitarios, ya que separará a maridos de mujeres y padres de hijos, e impedirá que refugiados políticos se queden en el país.

Sin embargo, también hay motivos económicos por los que esta medida es un disparate. Las deportaciones masivas de Trump han dejado un déficit de trabajadores en la construcción y la industria gastronómica, entre otras, que se agravará con la expulsión de los cientos de miles que están esperando su residencia permanente.

Asimismo, la salida de los nuevos inmigrantes está a punto de producir un déficit poblacional.

La población de Estados Unidos está envejeciendo rápidamente, y pronto faltarán jóvenes trabajadores para pagar las jubilaciones de quienes se retiran. A menos que la inteligencia artificial logre producir aumentos masivos de productividad para pagarles a los adultos mayores, el sistema de pensiones colapsará muy pronto.

Según un estudio de la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO por sus siglas en inglés), "sin inmigración, la población empezará a reducirse a partir de 2033" porque los nacimientos no alcanzarán a compensar las muertes.

Con esta embestida contra la inmigración legal, Estados Unidos no solo está cerrando sus puertas: está cerrando su futuro. En un mundo que compite por talento, expulsar inmigrantes legales y separarlos de sus familias no es solo humanamente deplorable, sino económicamente absurdo.

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