Foto: Cortesía
La Galería Francisco Montoya de la Cruz abrió una nueva muestra con trabajos de los estudiantes que concluyen la Licenciatura en Artes Visuales y Plásticas de la UJED. La exposición, titulada Epílogo, reúne piezas en distintas técnicas, aunque desde la inauguración una escultura construida a partir de un corazón real concentró la atención del público.
La obra, creada por Nahomi M. Cervantes y titulada Ahínco, fue la primera en detener a los asistentes. El corazón aparece suspendido en el aire, sostenido por un anzuelo, y su presencia marcó la conversación entre quienes recorrieron la sala durante la apertura.
Rompiendo estereotipos
La pieza está enmarcada entre dos estructuras, una plateada y otra negra, que funcionan como una vitrina abierta. La disposición permite observarla desde cualquier ángulo y acentúa la crudeza del material, en contraste con las técnicas más tradicionales que ocupan buena parte del montaje.
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Esa irrupción terminó por modificar la lectura general de la exposición. Mientras pinturas, grabados y collages mantienen un diálogo más convencional, Ahínco introduce un punto de tensión que altera el ritmo del recorrido y condiciona la manera en que se transita la sala.
Retando al espectador
El resto de los trabajos presentados por la generación 2021–2025 se mueve entre búsquedas técnicas y ejercicios personales. En ese contexto, la obra de Cervantes destaca por la frontalidad con la que utiliza su material y por la forma en que desplaza la atención hacia un registro menos habitual en un cierre académico.
Durante la inauguración, esa pieza terminó funcionando como referencia obligada dentro del recorrido, no por su ubicación en la sala, sino por el peso que adquirió en la percepción del público frente al resto de la muestra.
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