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ESTEBAN G. ROSAS 10 jun 2026 - 04:03

Por fin se llegó el famoso día de la inauguración del Mundial, que nos pondrá en la mira de todo el mundo, que, por tele, redes y presencial, será testigo de nuestras ventajas y nuestras carencias.

Tuvimos mucho tiempo para prepararnos (casi 3 años), pero de que nos faltó planeación, nos faltó. Eso sí, nuestros visitantes, casi 4 millones en todo el periodo, sabrán de primera mano qué es un ajolote, y se preguntarán si de verdad es morado.

Los chinos experimentarán que el caos vial de Pekín no es nada comparado con la circulación por la calzada de Tlalpan, y los que vienen de ver la final de la Champions League en Europa también se darán cuenta que los boletos de entrada al partido inaugural, y el "hospitality", suman mucho más que lo que pagaron para entrar a ver al PSG-Arsenal hace una semana. Aunque parece ser que, si van vestidos con huipil y gorro tepehuano, serán acreedores a un descuento en su primera cervecita. Ojalá y les hagan válida la promoción, pues cuentan que ya muchos turistas andan vestidos de voladores de Papantla y no vayan a sufrir una decepción.

Nuestras autoridades máximas rifaron el boleto #1 que les dio la FIFA, y se lo sacó una joven indígena que nos demostró que domina el balón mejor que Messi. Nuestras autoridades verán el partido en el Futbol Fest, armado en el Zócalo (¡no les vayan a gritar algo en el partido y qué vergüenza!).

Hasta ayer, este lugar estaba sitiado por anarquistas que se dicen maestros, y que obligaron a blindar el famoso Fest, si es que para hoy no les conceden lo que piden: 100% aumento de sueldo, derogación de la ley del ISSSTE de 2017 y uniformes autografiados por Cristiano Ronaldo, además de descuentos en las tarifas de los próximos taxis voladores, y nieve de limón. Al momento de escribir esto, la respuesta oficial era: "No es falta de voluntad, es falta de presupuesto".

Sin tener la bola de cristal oficial de la FIFA, que, por supuesto, vendía el Sr. Infantino, presidente transaccional, a quien le vale el resultado (lo que le importa son los billetes), no les puedo comunicar hoy quién va a ganar. Tuve que comprar la que vendían en Tepito, en forma de ajolote morado, pero la respuesta es algo confusa: me dice que México no fue, pero que le echó muchas ganas.

Aunque también México ganará, pues, durante un mes, la información deportiva competirá con la información angustiante de la guerra en Irán, la de las negociaciones del T-MEC, que, por cierto, para cuando acabe el Mundial, ya se deberán haber concluido las pláticas.

Ojalá y esté yo equivocado, pero seguiremos como estamos, sin llegar a un acuerdo formal, este próximo 1 de julio. Si eso sucede, será una victoria pírrica para nosotros, pues aún somos el país con mejores condiciones arancelarias en nuestro intercambio comercial con los EEUU, ya incluyendo los nuevos aranceles a los productos que se manufacturan con trabajo forzado del 10% a 60 países, incluyendo, por supuesto, México.

Aunque lo pírrico es porque la incertidumbre de revisiones anuales que se generará va a inhibir la tan necesitada inversión privada. "Sin inversión no hay Nación", pero algo es algo.

También ganaron los maestros, que, aunque no van todos los días a impartir clases, pues les autorizaron faltar ese día (como si fueran a ir... jajaja), y se dejó a criterio de las instituciones gubernamentales el uso del famoso "home office", para que no causaran congestionamientos viales y para que los que estamos más feos no nos vean los turistas y piensen que todos somos así: puro güerito y flaquito en las calles. Seguro fue la consigna; todos los demás, al corral.

Después del Mundial, seguramente se sancionará a múltiples funcionarios que trabajaron en casa, pues en horario de trabajo, sin duda, sintonizaron México-Korea y México-Chechenia. No le hace, me dijeron algunos que conozco, pagamos la multa pero la emoción ¿quién nos la quita?

Dicen que las exportaciones de cerveza bajarán durante el Mundial, pues casi toda se consumirá en el terriotorio nacional, desde Mérida hasta Ensenada.

Y ni modo, también algunos tendrán que atorar los problemas cotidianos, con mucho calor, con la amenaza de "El Niño" y las ocurrencias de Trump y otros más.

Ánimo.

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