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México entre la situación actual, la percepción y la realidad

Con México en la mente

H?CTOR S?NCHEZ GUTI?RREZ 10 oct 2026 - 04:03

¿La situación que creemos vivir corresponde realmente con la realidad nacional? La pregunta importa porque todos los días recibimos respuestas aparentemente concluyentes. Baja un indicador y México parece avanzar. Otro empeora y la conclusión se invierte. Una encuesta registra mayor confianza; otra revela preocupación. El gobierno presenta resultados, los medios destacan acontecimientos y cada ciudadano interpreta al país desde lo que observa y experimenta. Todos hablan de México. Pero no necesariamente están hablando del mismo México. "Ahí comienza el problema".

Situación actual, percepción y realidad son considerados equivalentes, y no lo son. La situación muestra lo observable en momentos. La percepción expresa cómo la sociedad vive e interpreta esas condiciones. "La realidad es más profunda: incorpora hechos, causas, relaciones, capacidades, vulnerabilidades y tendencias".

"La seguridad permite comprobarlo". La ENVIPE 2026 estimó que durante 2025 hubo 23,473 víctimas de delito por cada 100 mil habitantes, frente a 24,135 del año anterior. El indicador disminuyó, Sin embargo, 28.5 por ciento de los hogares tuvo al menos una víctima y 93.4 por ciento de los delitos no fue denunciado o no derivó en una carpeta de investigación. "Entonces, ¿mejoró la seguridad?

La respuesta inmediata podría ser sí. La respuesta responsable exige preguntar: "¿qué mejoró?, ¿cuánto?, ¿dónde?, ¿durante cuánto tiempo?, ¿qué permanece detrás del indicador?".

"Ahora observemos la percepción". En junio de 2026, 59.8 por ciento de los adultos residentes en 91 áreas urbanas consideró inseguro vivir en su ciudad. Un año antes era 63.2 por ciento. También aquí existe una mejoría. -Pero casi seis de cada diez personas continúan percibiendo inseguridad-. ¿Cuál de las dos mediciones describe la realidad? Las dos. "Y ninguna, por sí sola".

El dato mide una manifestación. La percepción muestra cómo vivimos una condición; -la realidad exige comprender qué hay detrás de ella-. "Esa es la diferencia entre registrar y comprender".

Además, la percepción produce consecuencias. Quien considera inseguro su entorno cambia horarios, recorridos y actividades. Las familias abandonan espacios públicos. Los negocios modifican decisiones. Las comunidades alteran su convivencia. Una percepción puede no reproducir exactamente la dimensión estadística de un fenómeno y, sin embargo, producir efectos reales. Percepción y datos no se contradicen necesariamente. "Lo importante es explicar la distancia entre ambos: esa distancia también informa".

Puede revelar que una mejoría todavía no alcanza la vida cotidiana. Puede mostrar diferencias territoriales ocultas detrás de un promedio nacional. Puede indicar que un problema disminuyó sin desaparecer; pero, "una percepción construida durante años no cambia con un dato: necesita evidencia sostenida para modificarse".

Comprender esa distancia importa tanto como medir el indicador. "Y esto rebasa la seguridad".

Una economía puede crecer, mientras amplios sectores no perciben mejoría. Puede aumentar el empleo, y mantenerse una elevada informalidad. Un programa gubernamental puede cumplir sus metas administrativas, -sin transformar el problema que justificó su creación-. Una disminución del delito tampoco demuestra, por sí misma, "que haya aumentado en igual proporción la capacidad del Estado para imponer la ley".

Cada indicador responde una pregunta. "El error consiste en pedirle que responda todas".

Conocer la situación nacional no significa acumular cifras positivas y negativas hasta obtener un balance. "Significa relacionarlas, contrastarlas y preguntar qué revelan sobre procesos que no siempre aparecen a primera vista".

Aquí cambia la naturaleza del análisis. Ya no basta preguntar si México está mejor o peor. "Hay que preguntar qué está cambiando realmente en México"

¿Estamos frente a modificaciones coyunturales o transformaciones estructurales? ¿Estamos resolviendo problemas o solamente reduciendo algunas de sus manifestaciones? ¿Estamos acumulando capacidades para enfrentarlos o administrando sus consecuencias? "Detrás de esas preguntas aparece algo más serio: la decisión".

Un Estado necesita datos para gobernar. Pero necesita comprender la realidad para decidir hacia dónde conducir sus capacidades. La secuencia es sencilla: "dato ? percepción ? contraste ? significado ? realidad ? decisión".

El dato informa. La percepción alerta. El contraste interroga. El análisis explica. "Sólo entonces comienzan a construirse elementos de juicio".

Por eso, el desafío no consiste en escoger entre el México de las estadísticas y el México que percibe la sociedad. "Consiste en comprender por qué algunas veces coinciden y otras se separan".

Cuando un Estado confunde el indicador con la realidad puede equivocarse en el diagnóstico. Cuando confunde la percepción con la realidad "puede equivocarse en la respuesta".

Pero cuando desconoce la distancia entre lo que mide, lo que la sociedad percibe y lo que realmente está ocurriendo, corre un riesgo mayor: "decidirá sobre un país que quizá ya no existe como cree conocerlo".

* El autor de esta colaboración es General de División Estado Mayor y Maestro en Seguridad y Defensa Nacionales.

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