Hay quienes escriben libros para dejar testimonio de vida; hay otros destinados a construir la versión que se quiere dejar de ella. El anuncio de una obra autobiográfica de Esteban Villegas Villarreal, tentativamente titulada "Mis Tres Pasiones", llega en un momento clave para preguntarse cuál de sus tres facetas -la medicina, la música o la política- ocupa realmente el mayor espacio en su administración: la del gobernante o la del personaje.
La verdad de las cosas es que el mandatario duranguense no ha trascendido en ninguno de estos tres campos. Para empezar, en medicina no se destaca como un galeno reconocido por el gremio del estado; en la música, no cuenta con una proyección que lo coloque entre los artistas de mayor popularidad en el país, mientras que en política no ha logrado una vasta trayectoria.
Villegas Villarreal es médico cirujano titulado por la Facultad de Medicina y Nutrición de la Universidad Juárez del Estado de Durango, mas nunca ha ejercido esta profesión. Durante sus estudios se enfocó más en la grilla estudiantil como presidente de la Sociedad de Alumnos y de la Federación de Estudiantes Universitarios, aprovechando el trampolín para brincar de ahí a la política local.
Su vida política ha transcurrido fundamentalmente en el ámbito local, donde ha sido diputado, secretario de Salud, alcalde de Durango y candidato en dos ocasiones antes de llegar a la gubernatura. Nunca ha figurado a nivel nacional, ni en el CEN del Partido Revolucionario Institucional, ni como diputado federal, senador de la República o funcionario del Gobierno de México en administraciones priistas.
La medicina es parte de la formación de Esteban Villegas; la política, de su carrera. Sin embargo, la música ha sido una afición cultivada durante más de 25 años junto a Lauro Arce, con quien -casualmente- ha adquirido una exposición pública mucho mayor ahora que ambos ostentan el poder, que cuando comenzaron hace más de dos décadas como dueto.
La trayectoria de Esteban en la música ha sido limitada, pues en todos los años que presume de vida en la farándula, no ha pasado de ser apenas un cantante emergente en el ámbito local, hoy con un alcance que apenas comienza a permear en algunos municipios, y eso gracias a que, como gobernador, ha aprovechado para autopromocionarse como intérprete de la música vernácula.
Ante la opinión pública y el humor social, tampoco pasan inadvertidas las entrevistas contratadas por el titular del Ejecutivo con comunicadores como Pepe Garza y Adela Micha, así como con medios de habla hispana en Estados Unidos, como Univisión, específicamente en el programa de chismes de la farándula conocido como El Gordo y la Flaca, espacios muy costosos donde se ha promocionado artísticamente.
Ciertamente, cualquiera puede tener aficiones, escribir un libro o cantar. El problema es que, cuando eres gobernador, dedicarle tiempo y promocionar estas actividades choca con la realidad de un estado que demanda soluciones prioritarias. A pocos días de presentar su cuarto informe de gobierno, el mandatario vuelve a colocar los reflectores sobre su faceta artística, mientras Durango sigue rezagado en economía, inversión y empleo.
Esteban Villegas tiene todo el derecho de escribir sobre sus pasiones. Los duranguenses tienen el derecho de exigir cuentas y preguntar por su principal obligación: gobernar Durango y entregar resultados a los duranguenses. Si su libro termina contando la versión romantizada sobre cómo ejerció el poder, no podemos esperar algo diferente de su cuarto informe de gobierno.
EN LA BALANZA.- La cancelación del estreno mundial de una película en el Festival de Cine Dolores del Río 2026, más que una falla de organización y más allá de las justificaciones, pone en duda la capacidad y sensibilidad de quienes dirigen la cultura en Durango. Que los creadores apuesten por estos foros para difundir su trabajo y viajen con recursos propios para terminar sin exhibición solamente revela una preocupante falta de profesionalismo en los trabajadores del ICED. Si las autoridades culturales no entienden cuál es su principal responsabilidad, quizá el problema no sea de presupuesto, sino de cultura y criterio.
X: @Vic_Montenegro
Lujuria.
Pereza.
Gula.
Envidia.
Avaricia.
Ira.
Y soberbia, la madre de todos los pecados.
No sé por qué al buen Padre Ripalda se le olvidó poner entre los pecados capitales a uno que a mi juicio es tan grande o mayor que los siete que en su catecismo enumeró.
Hablo de la ingratitud, hermana bastarda de la soberbia y de la envidia.
Un perro, cualquier perro, es mejor que un ingrato. El perro siempre agradece; el ingrato nunca.
A los ingratos, Señor, mándalos al oscuro reino donde los envidiosos y soberbios han olvidado la palabra "gracias".
¡Hasta mañana!...