C Ontinuando con los preparativos para la jornada electoral del 6 de junio de 2027, las autoridades electorales, tanto nacional como local, han publicado las convocatorias para que la ciudadanía interesada pueda aspirar a una candidatura independiente; es decir, sin el apoyo de algún partido político, buscan una diputación local o federal.
Si bien es cierto que el entusiasmo de las candidaturas independientes ya ha quedado muy atrás, sigue siendo una vía ciudadana que garantiza el derecho a ser votado y que rompe el monopolio de los partidos políticos a postular candidaturas; sin embargo, hay reglas muy claras, pero que al final de cuentas hacen muy complejo obtener la candidatura.
Por ejemplo, en Durango, quienes aspiren a una candidatura independiente para una diputación local tienen hasta el 30 de noviembre para presentar su manifestación de intención, y para esto no solo basta con cumplir los requisitos de elegibilidad, sino que también deben constituir una asociación civil, registrarla ante el SAT, abrir una cuenta bancaria, designar representantes, entre otros trámites; si la documentación resulta procedente, obtendrán la calidad de aspirantes a más tardar el 22 de diciembre.
Después vendrá una de las pruebas más importantes: tendrán que recabar, del 23 de diciembre al 21 de enero, el apoyo equivalente al 1% de la lista nominal del distrito por el que quieren competir. Esto significa entre 746 y 1,169 apoyos, que serán obtenidos mediante una aplicación tecnológica, salvo apoyos de los municipios de Mezquital y Tamazula, que podrán ser también en papel.
Para todo esto, solo podrán utilizar recursos privados de origen lícito y todo será fiscalizado; los topes para obtener el apoyo van de los 305 mil pesos a los 755 mil pesos; para los 6 distritos de la capital, el límite es de 451 mil pesos. Es importante aclarar que estos montos son límites de gasto, no dinero público entregado a las personas aspirantes; si se rebasan, puede provocar que no se registre la candidatura.
A quien busque una candidatura independiente a una diputación federal, es un camino similar, pero los números cambian; por ejemplo, se necesita el apoyo del 2% de la lista nominal distrital, lo que equivale a alrededor de 7 mil apoyos ciudadanos, y el tope para recabarlos es de 220 mil pesos.
Si hacemos una vista al pasado, podemos ver que el interés por esta figura ha venido disminuyendo; por ejemplo, para el Congreso local tuvimos 7 candidaturas independientes en 2016, 3 en 2018, 2 en 2021 y ninguna en 2024; es decir, 12 en total, y ninguna ha obtenido un triunfo.
Indudablemente, los controles son necesarios para acreditar apoyos auténticos y recursos lícitos; el gran problema es que esta sobrerregulación y desconfianza que impera en todo nuestro sistema electoral generan una desventaja de las candidaturas independientes frente a partidos que ya cuentan con estructura territorial, cuentas, personal, representación jurídica y financiamiento permanente.
Básicamente, la candidatura independiente comienza desde cero, generalmente con más buenas intenciones que recursos, y después compite contra partidos ya consolidados. Desde el ámbito legislativo, es necesario seguir perfeccionando el derecho a ser votado y poner en una balanza los mecanismos que garantizan la legalidad y los que terminan impidiendo la participación ciudadana.