Durango

 
Animales Exóticos

Tener tigres, changos o animales exóticos en casa puede costar millones… y hasta cárcel

Tras el aseguramiento de fauna exótica en Durango, surge una pregunta: ¿qué castigos existen por poseer este tipo de animales?

Tener tigres, changos o animales exóticos en casa puede costar millones… y hasta cárcel

EL SIGLO DE DURANGO 27 jun 2026 - 17:46

El aseguramiento de tres tigres de bengala, un ocelote, un lince y decenas de equinos en un inmueble de la localidad Aquiles Serdán, en el municipio de Durango, volvió a poner sobre la mesa una pregunta que muchas personas se hacen cuando se conocen casos de fauna exótica en propiedades privadas: ¿es legal tener este tipo de animales?

La respuesta no es tan simple como un sí o un no.

En México, la posesión de fauna silvestre o exótica está regulada por la Ley General de Vida Silvestre y por disposiciones federales en materia ambiental. Esto significa que una persona no puede tener tigres, felinos silvestres, reptiles, aves, changos u otros ejemplares de vida silvestre “porque sí”, como si fueran mascotas comunes.

Para tener legalmente un ejemplar exótico, se debe acreditar su procedencia legal, contar con autorización de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y cumplir con condiciones de manejo, confinamiento, seguridad y trato digno. Además, dependiendo de la especie, puede requerirse documentación adicional por estar protegida por normas nacionales o tratados internacionales.

También te puede interesar: Al comprar un changuito bebé, matan hasta 10 adultos de esta especie; piden no adquirirlos

¿Qué se necesita para tener un animal exótico?

La Ley General de Vida Silvestre establece que el manejo de ejemplares exóticos sólo puede realizarse en condiciones de confinamiento que garanticen la seguridad de la sociedad y el trato digno hacia los animales.

Además, cuando se trata de ejemplares exóticos como mascota o animal de compañía, la persona poseedora debe contar con autorización expresa de la Semarnat.

Esto implica que no basta con decir que el animal fue comprado o regalado. La autoridad puede pedir documentos que prueben su legal procedencia, permisos, facturas, certificados, plan de manejo y condiciones adecuadas para su resguardo.

En caso de no contar con esos documentos, la posesión puede ser considerada una infracción administrativa federal e incluso, dependiendo de la especie y las circunstancias, un delito.

Multas por tener fauna silvestre sin acreditar legal procedencia

La Ley General de Vida Silvestre contempla como infracción poseer ejemplares de vida silvestre fuera de su hábitat natural sin contar con los medios para demostrar su legal procedencia o en contra de las disposiciones establecidas por la autoridad.

Para este tipo de casos, las sanciones administrativas pueden ir de 50 a 50 mil veces la Unidad de Medida y Actualización.

Con el valor de la UMA vigente en 2026, de 117.31 pesos diarios, la multa podría ir aproximadamente de 5 mil 865 pesos hasta 5 millones 865 mil 500 pesos.

En casos más graves, las sanciones pueden llegar hasta 75 mil UMA, lo que equivale a más de 8 millones 798 mil pesos, dependiendo de la conducta y de la infracción acreditada por la autoridad.

Además de la multa, la autoridad puede ordenar el decomiso de los ejemplares, clausura de instalaciones, suspensión de permisos o revocación de autorizaciones.

¿Cuándo puede haber cárcel?

El Código Penal Federal también contempla penas por delitos contra la biodiversidad.

El artículo 420 establece penas de uno a nueve años de prisión y de 300 a 3 mil días multa para quien, de manera ilícita, capture, posea, transporte, acopie, introduzca al país o extraiga algún ejemplar, producto o subproducto de especies de flora o fauna silvestre que estén en veda, sean endémicas, amenazadas, en peligro de extinción, sujetas a protección especial o reguladas por tratados internacionales.

También se puede imponer una pena adicional de hasta tres años más de prisión y hasta mil días multa adicionales cuando la conducta se realice con fines comerciales o afecte un área natural protegida.

Es decir, el castigo no depende únicamente de “tener” al animal, sino de factores como la especie, su categoría de protección, la forma en que fue adquirido, si hubo tráfico, traslado, comercio, maltrato, daño, falta de permisos o imposibilidad de acreditar su origen legal.

También te puede interesar: Piden a población duranguense no comprar animales exóticos

¿Y qué pasa en Durango?

A nivel local, el Código Penal del Estado de Durango contempla sanciones por maltrato o crueldad injustificados contra animales domésticos o adiestrados.

El artículo 275 Bis 6 establece penas de tres meses a tres años de prisión y de 100 a 200 UMA cuando se provoquen lesiones por actos de maltrato o crueldad. Si las lesiones ponen en riesgo la vida del animal, la pena puede incrementarse.

Sin embargo, cuando se trata de fauna silvestre, especies exóticas o animales protegidos, el asunto normalmente entra en el ámbito federal, por lo que intervienen autoridades como la Fiscalía General de la República, la Profepa o la Semarnat, según corresponda.

No son mascotas comunes

Aunque en redes sociales suelen circular videos de personas con tigres, changos, serpientes, aves exóticas o felinos silvestres, la autoridad ambiental ha insistido en que estos ejemplares no deben ser tratados como mascotas comunes.

Estos animales requieren espacios, alimentación, atención veterinaria especializada y condiciones de seguridad que difícilmente pueden cumplirse en un domicilio particular.

Además, representan riesgos para las personas, para otros animales y para los ecosistemas, sobre todo cuando se trata de especies exóticas que no pertenecen al entorno natural del país o de especies nativas protegidas.

El caso en Durango sigue bajo investigación

En el caso del inmueble cateado en Aquiles Serdán, la FGR informó que los ejemplares de fauna silvestre quedaron bajo resguardo del Instituto Municipal de Conservación de Vida Silvestre de Durango, mientras que los equinos fueron entregados a la Policía Montada.

Las investigaciones continúan para determinar posibles responsabilidades.

Será la autoridad federal la que establezca si los animales contaban con documentos de legal procedencia, permisos de posesión, condiciones adecuadas de manejo y si existió alguna conducta que pudiera constituir una infracción administrativa o un delito ambiental.

Por ahora, el caso deja una advertencia clara: tener fauna exótica no es un lujo sin consecuencias. En México, hacerlo sin permisos puede terminar en decomisos, multas millonarias y, en los casos más graves, penas de prisión.

Noticias relacionadas

EL SIGLO RECIENTES

+ Más leídas de Durango