Doce años después de la noche de Iguala (Guerrero, sur), en la que desaparecieron 43 estudiantes, sus padres y madres volvieron este sábado a las principales calles del corazón de la Ciudad de México para exigir verdad y justicia, mientras advierten que algunos de ellos están muriendo sin conocer qué ocurrió con sus hijos y las preguntas centrales del caso siguen abiertas.
La marcha partió del Ángel de la Independencia y llegó al Zócalo, la principal plaza pública del país.
En el trayecto, frente al Antimonumento +43 y en la llamada "glorieta de los desaparecidos" en la avenida Paseo de la Reforma, los familiares y estudiantes realizaron el conteo del uno al 43 para recordar a los desaparecidos antes del mitin final.