¿Y la moda del 2026? Las propuestas del momento
La moda de 2026 se perfila como un territorio donde el cuerpo, el movimiento y la textura adquieren un nuevo protagonismo. Las propuestas para la temporada Primavera-Verano se inclinan por una estética expresiva que dialoga entre lo etéreo y lo estructural, retomando elementos clásicos desde una mirada contemporánea.
El volumen, los detalles artesanales y las siluetas con carácter se convierten en el hilo conductor de una temporada que prioriza la presencia visual y la libertad de expresión a través de la ropa.
En este escenario, las tendencias no solo definen qué se lleva, sino cómo se lleva, prendas que flotan, que se mueven con el cuerpo y que construyen una narrativa visual propia.
Flores en relieve, flecos dinámicos, drapeados escultóricos y acentos de fantasía conviven con propuestas más audaces que revelan piel o exageran proporciones, confirmando que 2026 será un año donde la moda se entiende como una forma de declaración estética y sensorial.
Flores en 3D como motivo protagonista
La moda de 2026 pone el foco en los motivos florales, pero con un giro contemporáneo: las flores parecen surgir de las telas en relieve o como bordados escultóricos que rompen la bidimensionalidad habitual. Esta dimensión adicional aporta textura y un impacto visual fuerte tanto en prendas como vestidos de silueta fluida como en piezas más estructuradas, reafirmando el regreso de la naturaleza como inspiración estética en múltiples paletas cromáticas.

Flecos en movimiento para dinamizar los looks
Los flecos regresan con fuerza, presentes en vestidos, faldas, blusas y accesorios. Este detalle no solo embellece, sino que enfatiza el movimiento del cuerpo al caminar, dibujando siluetas dinámicas y llenas de energía. Su versatilidad se extiende desde propuestas delicadas hasta versiones más audaces con contrastes de color y textura.
Drapeados como esculturas textiles
El drapeado vuelve como elemento estructural y decorativo: las telas se fruncen y pliegan para crear volúmenes y formas que evocan referencias clásicas y esculturales. Esta técnica no está reservada solo para prendas de noche, sino que se observa también en piezas diarias, aportando sofisticación y movimiento a la vestimenta cotidiana.
Siluetas globo, volumen como protagonista
El volumen domina las siluetas de 2026: desde pantalones harem hasta vestidos de reloj de arena y mangas abullonadas. Esta tendencia explora la amplitud de las formas, mezclando estructuras livianas con formas redondeadas que celebran la comodidad y la personalidad expresiva dentro del guardarropa.
Abdomen a la vista, minimalismo audaz
Con la llegada del verano, la moda propone prendas que revelan el abdomen a través de tops cortos y minitops combinados con faldas o pantalones de tiro alto. Esta declaración estética fusiona la sensualidad con códigos que van desde el boho relajado hasta el minimalismo definido por líneas limpias.

Plumas como acento de fantasía
Las plumas regresan como un detalle ornamental capaz de transformar cualquier pieza en una declaración de moda. Ya sea en blusas, faldas u otras prendas, este elemento añade ligereza y dramatismo, complementando el movimiento general de la temporada y jugando con volúmenes exagerados y texturas lujosas.
Caídas escalonadas para un vuelo estructurado
Las formas escalonadas marcan otra de las grandes tendencias: faldas y vestidos con capas que caen en cascada ofrecen un efecto de volumen controlado y elegante. Esta construcción de múltiples alturas aporta fluidez y sofisticación, elevando incluso los diseños más simples con su ritmo visual y su fuerza expresiva.