
Conversatorio en torno a The Cure y apuntes sobre Jerry Saltz y sus 33 Reglas sobre Cómo Ser Un Artista
Antes de revisar las reglas del crítico estadounidense aprovecho para invitarlos al Conversatorio en torno a la banda británica The Cure que se realizará este próximo sábado 30 de noviembre a las 7 de la tarde en el Museo de la Ciudad de Durango, ubicado en 20 de Noviembre esquina con Victoria.
Agradezco la amable invitación que me realizó para participar en él la productora ejecutiva Christianne Cisneros y les comento que los demás participantes son el experto Luis "Pollo" Ortega y el enciclopédico DJ Carlos Luján, quien amenizará el evento con un 'setlist' realizado con meticulosidad y erudición donde recorrerá lo más significativo de las cuatro décadas del grupo liderado por Robert Smith.
Y hablando de 'disc jockeys' vale la pena recordar brevemente las dos decisiones más arriesgadas/valientes/desquiciadas/aplaudibles que me ha tocado presenciar en una disco en mi vida.
La primera fue en Madrid en un sitio espectacular llamado 'Los Gabrieles' donde para mi sorpresa y la de los demás presentes el DJ reprodujo de manera ininterrumpida las nueve partes que conforman la canción 'Shine On You Crazy Diamond' de Pink Floyd: o sea, escuchamos los 26 minutos de la majestuosa composición de los ingleses gracias a la olímpica osadía del pinchadiscos.
La segunda sería protagonizada por Carlos Luján cuando cerró su estupendo 'set-list' (en el ya extinto Bar Central de nuestra ciudad) con la canción 'Lost' de The Cure, melodía desgarradora sin concesiones totalmente anti-comercial y que funciona perfecto como banda sonora de 'El Grito' de Edward Munch que sumió en perplejidad al público promedio que asistía con frecuencia y que se caracterizaba por ser orgullosamente indiferente, muy snob y poco culto. Sin duda un riesgo asumido con inteligencia y valor por el melómano y científico de la música, mi amigo y maestro Carlos Luján. Nos vemos el sábado.
Por otro lado, procedemos a entrar de lleno en las 33 Reglas que Jerry Saltz (quien nació en 1951) propone para ser un artista.
Las 33 pautas están escritas de manera ágil pero profunda y te engancha su lectura.
Con los veinte años que llevo como artista plástico les puedo decir que analizar (leer y releer) este texto será de mucha utilidad para los que apenas inician o los que ya llevamos un camino recorrido.
Hay elocuencia, energía positiva, inteligencia y buen corazón en estos tips que sin duda representan a buenos aliados en este medio feroz y hostil.
Saltz divide sus directrices en seis capítulos que son los siguientes.
Paso uno: Eres un total amateur.
Dos: Cómo comenzar realmente.
Tres: Aprende a pensar como un artista.
Cuatro: Entra al mundo del arte.
Cinco: Sobrevive al mundo del arte.
Seis: Alcanza un cerebro galáctico.
El nacido en Chicago recomienda al neófito aceptar su desconocimiento de un mundo milenario que es muy complejo: canibalístico y bello, abrumador y reconfortante, lleno de contradicciones que da y quita, que exige todo y entrega todo no siempre en el momento justo y/o esperado/adecuado.
En segundo lugar toma prestada la frase de la francesa Louise Bourgeois: "Cuenta tu propia historia y serás interesante". Aquí Saltz hace un par de acotaciones, la primera es que no todo lo que digas cautivará a los otros y que "te tienes que ganar tu derecho a una audiencia" y ese será un proceso arduo.
También recomienda no encandilarse de inicio con un proyecto gigantesco al que apuestes todo, "da pasos pequeños, como pasos de bebé y siéntete feliz de ellos".
Regla tres: "Siéntete libre de imitar, aprópiate de lo que hay, ahora ésta es tu casa".
Regla cuatro: "El arte no se trata del entendimiento o del dominio técnico: se trata de hacer y experimentar".
Regla cinco: "Trabaja, trabaja, trabaja".
El paso dos, "Cómo realmente arrancar", inicia con las lecciones: "Comienza con un lápiz, no juzgues lo que dibujes bajo criterios de bueno o malo: piensa en conceptos como placentero, útil, extraño". Sugiere desarrollar formas de crear tu arte mientras te trasladas por la ciudad, en los tiempos muertos o de espera. Toma de Roberta Smith (su pareja y crítica de arte del New York Times y casi tocaya del autor de "Disintegration") la frase: "Incrusta tu pensamiento en la materia".