
Intoxicación por alimentos
Las intoxicaciones por alimentos son infecciones o irritaciones del tracto gastrointestinal causadas por alimentos o bebidas que contienen bacterias, parásitos, virus o químicos dañinos. Cada año se cobran la vida de 420 000 personas en todo el mundo (3 000 corresponden a EE. UU.). Sin embargo, con unas simples medidas puedes mantenerlas alejadas, aquí te las presentamos.
A diferencia de otros problemas de salubridad, las intoxicaciones alimentarias o "enfermedades trasmitidas por alimentos" son todo un desafío para los organismos de salud, debido a que pueden generarse en cualquier etapa de producción de los productos, a pesar de que en el pasado se hayan controlado casos similares. Los especialistas aseguran que el principal responsable es la contaminación cruzada.
Generalmente las intoxicaciones por alimentos son agudas, es decir, se producen súbitamente y duran poco tiempo, recuperándose los afectados, en la mayoría de los casos, sin tratamiento. Estas afecciones producen diferentes síntomas, siendo los más comunes vómitos, diarrea, dolor abdominal, fiebre y escalofríos, que pueden aparecer desde minutos hasta semanas tras la ingesta.
GRANDES CONSECUENCIAS
Los expertos informan comer alimentos que estén contaminados por bacterias, virus, parásitos o sustancias químicas nocivas puede desencadenar en aproximadamente 200 enfermedades diferentes, que van desde diarrea hasta cáncer. Los contaminantes más comunes son Escherichia coli, Hepatitis A, Listeria, Norovirus, Rotavirus o Salmonela.
MAYOR RIESGO
La evidencia científica señala que las mujeres embarazadas, adultos mayores, niños pequeños o lactantes y personas con enfermedades crónicas o que se someten a tratamientos como la quimio o radioterapia, son más propensos a intoxicarse con alimentos.
Los principales responsables podrían ser ciertas comidas y bebidas que pueden contaminarse y provocar una infección, como el huevo, la carne y el pescado son los que representan un mayor riesgo cuando no están bien cocidos. Por ello, los profesionales recomiendan tener mucho cuidado al momento de comprarlos. Verifica que el lugar que elijas este autorizado, tenga un manejo adecuado de sus productos, y cumpla con las normas de salubridad.
Un regla de oro que no debes olvidar si eres quién prepara la comida, es lavar tus manos antes, durante y después de manipular los alimentos. Lo ideal es hacerlo con agua tibia y jabón al menos por 20 segundos. Esta limpieza también se extiende a los utensilios que uses para cocinar y superficies de posible contacto (estantes, encimeras, mesas, refrigeradores y congeladores).
Otro cuidado importante es el de no mezclar los alimentos crudos. La contaminación cruzada se produce cuando los jugos de carnes crudas o gérmenes de objetos sucios tocan accidentalmente los alimentos cocinados o listos para su consumo, como vegetales o frutas. Por ello, se recomiendan tener dos tablas o lavarlas cuando se manipulen diferentes alimentos.
Conserva
Otro punto que debe ser toma en cuenta es el mantenimiento del alimento. Refrigerarlo es la mejor forma para reducir la proliferación de bacterias.
Cocción
Al preparar carnes, es importante que se reduzca al máximo las zonas crudas para evitar la presencia de contaminantes.