
Otra vida cobrada por una volcadura
Don Hipólito no soportó las lesiones que sufrió en una volcadura y murió en el Hospital de Guadalupe Victoria, adonde había sido llevado tras el accidente desde el entronque a La Purísima, a unos 45 kilómetros de distancia; la conductora, su hija de 45 años de edad, resultó ilesa.
Fue poco antes de que terminara el miércoles que que María Teresa Zapata, de 43 años e hija de la víctima, perdió el control de la Ford Explorer modelo 1994 que conducía por la carretea Guadalupe Victoria-Ramón Corona. Lo hacía, aparentemente, exceso de velocidad.
Eso propició que tras un par de volantazos el vehículo saliera de la carretera, donde tras bajar del terraplén terminó volcado a más de 30 metros de la cinta asfáltica y después de impactarse con piedras y otros obstáculos naturales.
Personas que circulaban por el lugar llamaron de inmediato a los números de emergencia, lo que derivó en el despliegue de unidades tanto de la Dirección de Protección Civil como la Cruz Roja Mexicana de Guadalupe Victoria, quienes arribaron una media hora después del percance y comenzaron con las acciones prehospitalarias.
Pero ya para entonces Hipólito Zapata Dehuma (80 años), quien tenía su domicilio en el fraccionamiento Jardines del Real de la ciudad de Durango, estaba muy mermado físicamente, dado que sufrió fuertes golpes en prácticamente todo el cuerpo, lo que aunado a la debilidad propia de la edad, terminó causando efectos adversos.
Fue trasladado aún con vida al Hospital de Guadalupe Victoria, donde se declaró su muerte minutos después del ingreso, por lo que se dio cuenta a personal de la Fiscalía General del Estado para que iniciara los procedimientos correspondientes y se realizara la necropsia de Ley.
Elementos de la Policía Estatal y cuerpos municipales de auxilio acordonaron el lugar del accidente en lo que se retiraban los rastros.