
Sembrando Vida, sin viabilidad
El hecho de que el Gobierno de la República haya enfocado el programa Sembrando Vida desde una perspectiva social, y no con un enfoque de negocios, ha generado dudas en el sector empresarial respecto de la viabilidad del programa.
Jorge Fernández de Castro, director de Forestal Alfa, señaló que desde su perspectiva se trata de un proyecto muy loable porque busca atender a las familias que viven en las comunidades más vulnerables en zonas críticas del país; sin embargo, no se observa un plan de negocios que haga el proyecto rentable.
Destacó que el programa debe reenfocarse en forma de plantaciones comerciales forestales que generen alto un volumen de árboles que permitan la sustentabilidad de la explotación.
"Es igual que sembrar maíz; si tú siembras maíz, es para cosecharlo. Si vas a sembrar un árbol, no es para que se vea bonito, esa es una visión muy romántica, sembrar un árbol es para que te dé madera y al darte madera te va a generar agua, te va a generar suelo, te va a generar oxígeno, te va a generar muchos beneficios", apuntó.
Añadió que, a nivel nacional, la iniciativa privada está trabajando en la creación de estos bosques con fines comerciales; sin embargo, es necesario el apoyo de las autoridades, mediante incentivos fiscales.
ALTA DEMANDA
Fernández de Castro añadió que debe haber reglas claras y objetivos bien definidos, luego de que se conociera que en el sur del país, donde también se implementa el programa, hubo casos de campesinos que hicieron quemas controladas con el fin de ampliar la superficie que potencialmente será beneficiada por el Gobierno de la República con la entrega de recursos a cambio del cuidado de las plantaciones.
BAJA SOBREVIVENCIA
En general, las plantaciones forestales requieren de condiciones específicas para garantizar la sobrevivencia de las plántulas.
"La posibilidad de que estas plantas sobrevivan es muy baja porque para que un árbol crezca necesita cuidarse, necesita humedad, necesita un tratamiento", señaló.
Además, luego del anuncio que hizo la Secretaría de Recursos Naturales y Medio Ambiente (SRNyMA), a través de su titular, Alfredo Herrera Duenweg, en el sentido de que a partir de 2019 el Estado dejará de producir plántula de pino, entonces la situación se vuelve más crítica para el programa.
Esto, debido a que la semilla, que se convierte en plántula y se trasplanta en las zonas forestales de la entidad, debe tener condiciones mínimas de adaptabilidad para que sea mayor su probabilidad de supervivencia.
Si al margen de sobrevivencia, que consideran bajo, se le suma el hecho de que serán plántulas germinadas en viveros de otros estados, la posibilidad de un fracaso en las plantaciones se eleva, sentenció el empresario.
Explicó que "nosotros como forestales tenemos nuestros propios viveros y la planta sale de la semilla de los propios árboles, no podemos traer un árbol de otras partes, de otros estados y menos de otro país porque es muy difícil que sobreviva", subrayó.