
Beatriz está en una posición privilegiada para ayudar
Ayer, Beatriz Gutiérrez Müller, esposa del presidente Andrés Manuel López Obrador, se hizo tendencia en las redes sociales así como nota en los medios de comunicación a raíz de un tuit que publicó en su cuenta personal.
Todo empezó por un tuit que escribió para recordar el triunfo en las elecciones de su marido el primero de julio de hace dos años, por el cual recibió muchas respuestas, algunas buenas y otras no tanto. Pero entre estas, el usuario José David Guerra Muñoz le preguntó cuándo recibiría personalmente a los padres de familia de niños enfermos de cáncer, a lo cual, la también catedrática de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) contestó: "no soy médico, a lo mejor usted sí. Ande, ayúdelos".
La respuesta de Gutiérrez Müller carece de empatía y sensibilidad. La lucha de los padres de familia cuyos hijos por desgracia tienen cáncer no es de hace unos días, sino de meses y lo único que piden es medicamentos y la continuidad en el tratamiento de los niños y niñas. Es increíble que esto pase pero es la realidad en México.
Pues bien, estos desesperados padres de familia han tocado todas las puertas posibles para que sus hijos e hijas se salven, ha sido un verdadero peregrinar para ellos. Es más que claro que son personas de limitados recursos económicos pues de otra forma sus pacientes ya estarían en hospitales particulares, incluso tal vez en el extranjero y no estarían soportando el calvario de la seguridad social en México.
La doctora Gutiérrez Müller afirma que ella no es servidora pública ni tiene injerencia en las decisiones que toma su esposo, que se mantiene al margen de todo esto. Desde antes que iniciara el sexenio aseguró que no sería tratada como "primera dama" ni realizarías las actividades que tradicionalmente se le atribuían a la cónyuge del Ejecutivo federal, como era encabezar las tareas del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) y otras actividades de asistencia social. Por supuesto que ella está en su derecho de no amoldarse en los roles que se habían impuesto; de eso no cabe duda ni puede haber reclamos.
Sin embargo, la escritora falta a la verdad al decir que está ajena a la vida política del país y, por lo tanto, sí incide en lo que pasa dentro de la administración de López Obrador. Un ejemplo claro, sencillo, es su propio tuit de ayer: "hace dos años, los ciudadanos -que somos los verdaderos guardianes de la democracia- logramos lo impensable: elecciones realmente democráticas". Así, aprovechó para "raspar" de nueva cuenta al Instituto Nacional Electoral (INE) y reforzar lo dicho por AMLO en los pasados días. Otro ejemplo es lo ocurrido con la polémica con Chumel Torres y que terminó en despidos (o renuncias según la versión oficial) en el Consejo Nacional para prevenir la Discriminación (Conapred).
Gutiérrez Müller dista mucho de ser una ciudadana común y corriente. Ella está al lado del poder en estos momentos, convive con él, se codea con los que están al mando, es parte de la llamada "4T", en resumen, está en una posición privilegiada para ayudar. Y si bien no se le puede pedir nada en su papel de "primera dama" al que asevera haber renunciado, sí se espera más de ella como ser humano o incluso hasta como "influencer" pues en su cuenta de Twitter tiene la nada despreciable cantidad de poco más de 500 mil seguidores. Aunque, a raíz del escándalo, puso su cuenta como privada.
Ya veremos qué campaña sacan para contrarrestar la mala imagen de la "madre de familia, esposa, escritora y profesora universitaria", según ella misma se describe.
PUNTO Y APARTE.- A partir del primero de julio inició la reapertura de ciertas actividades económicas en Durango, no obstante que la curva de contagios de Covid-19 sigue en aumento.
Es entendible que los dueños de espacios tales como gimnasios, hoteles y restaurantes, entre otros, estén ansiosos por abrir y se comprometan a aplicar rigurosas medidas de higiene. Sin embargo, el principal contratiempo será la propia población que se niega a cumplir con medidas tan simples y básicas como portar cubrebocas y lavarse las manos. Ojalá que todo salga conforme a lo planeado y no se tenga que dar marcha atrás dentro de unas cuantas semanas.