
Antonio Helguera, el militante de las ideas
Van a cumplirse dos meses de la repentina e irreparable muerte de Antonio Helguera Martínez, caricaturista mordaz y critico implacable de las esferas del poder.
Helguera, como se le conocía en el argot periodístico no solo era un excelente "monero" y buen ciudadano, sino que fue en palabras del propio Presidente de la Republica "un hombre creativo y leal a las causas justas.
La descripción anterior se ciñe perfectamente a la figura de Helguera: por casi cuarenta años (desde 1983) el artista y avezado crítico político trabajó en distintos medios impresos en los que dejó muestra de su gran talento y convicción social.
Su muerte deja un vacío muy difícil de llenar, sin embargo, resultaría más trágico si cayeran en el olvido su legado y labor defensora de las causas de los millones de oprimidos de este país, por lo que creo adecuado traer a colación cada que sea posible un poco de su vida y obra.

Helguera, de la mano de Eduardo del Rio "Rius" y otros "moneros" entre los que se encontraban Jis, Trino y José Hernández, desafiaron con su pluma y peculiar estilo al poder absolutista del sexenio de Carlos Salinas de Gortari. A pesar del férreo control y las restricciones impuestas a la prensa en aquel entonces, el caricaturista a través de sus cartones, puso de manera instantánea al alcance de millones de personas una crítica al poder que muchos quisieran haber hecho, al que pocos se atrevieron y por el que algunos fueron perseguidos y desaparecidos.
Helguera les dio voz a muchos, de hecho, nos la sigue dando aun con su desaparición física; y es que, la mayoría de sus cartones reflejan situaciones atemporales que se repiten y se replican de manera constante sin importar en la época o el lugar en el que vivamos.
México en muchos sentidos, sigue siendo -para fortuna o desgracia- el mismo México.
Amén de su extraordinario talento, es su convicción política lo que llama poderosamente mi atención.
De sobra esta confirmar su clara identificación con las causas de la izquierda; incluso, hubo quien lo colocó muy cercano al partido del Presidente acusándolo además de haber suavizado sus cartones y de renunciar a su postura crítica.
Sin embargo, su respuesta ante el ataque es una clara enseñanza para las realidades políticas actuales, se puede ser leal a una causa, militar en un proyecto político, afiliarse a algún membrete, pero nunca se podrá ser incondicional de nadie.
"Yo milito con mis ideas, jamás he militado en un partido, mucho menos en Morena, no soy incondicional de nadie, de ninguna fuerza política, simpatizo con López Obrador, lo digo abiertamente, pero eso no quiere decir que milite para él, que apruebe todo lo que haga o sea un incondicional" diría en alguna ocasión que fue entrevistado sobre sus simpatías políticas.
Esta declaración es un verdadero postulado de congruencia digno de retomar cuantas veces sea necesario en todos los ámbitos de la vida pública. No podemos olvidar que por encima de todo, siempre debemos ponderar la defensa irrenunciable de nuestras ideas.