
Algunos platillos que se preparan en Durango durante la Cuaresma no los conocen en otros lados.
La comida de Cuaresma es una tradición entre la sociedad duranguense, pero las nuevas generaciones ya no la preparan ni la piden tanto como antes, por lo que se busca preservar estas costumbres.
"Es un tema que justamente está muy arraigado desde el lado cultural, es una cocina tradicional, la comida de Cuaresma es totalmente tradicional; sin embargo, hay una fractura generacional. Hay jóvenes a los que ya no les llama la atención llegar y pedir una tortita de camarón, un pipián o unos chuales. A veces ya ni los conocen, ya no les parece algo tan atractivo al final del día", reconoció el secretario de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) Durango, Alonso Flores Castañeda.
De ahí que hay restauranteros dentro de la Cámara que trabajan por preservar las tradiciones y ofrecen estos platillos.
"Ofrecemos un menú especial durante esta temporada y para la gente que guste de preservar la tradición, seguimos conservando la oferta gastronómica. Puedo decir que sí hay personas que siguen buscando los platillos tradicionales de Cuaresma; sin embargo, en el gusto de las nuevas generaciones es palpable que se ha perdido un poquito el arraigo y el ansia de poder probar estos platillos", indicó.
De ahí que en este sector se busca ser promotores de estas tradiciones para que no desaparezcan.
"Nos vamos a convertir en bastiones de la cultura y de la tradición de la comida de Cuaresma que a final de cuentas regionalmente varios de los platillos que consumimos dentro del estado, específicamente dentro de la ciudad, pues no se conocen en muchos otros lados, los chuales simplemente", expresó.
Y, como en todo, entre la variedad de platillos de Cuaresma también hay favoritos.
"Definitivamente dentro de lo salado, las estrellas de los platillos de Cuaresma tendrían que seguir siendo las tortitas de camarón, el chile rojo con nopales, el pipián y los chuales; y dentro de lo dulce, pues la gente sigue sin perdonar la capirotada y las torrejitas, que son las reinas de los postres de Cuaresma", concluyó.