
Dolor. Durante la escenificación, se recordó el dolor físico y emocional que padeció Jesús al haber sido condenado por los hombres.
"¡Crucifícalo, crucifícalo!", gritó la multitud, para dar paso a un recorrido de sufrimiento y dolor, con el que se recordó la Pasión y Muerte de Jesús, durante el Viernes Santo, en la ciudad de Durango.
Las principales calles de la ciudad fueron el escenario para la representación de las 14 estaciones del Viacrucis, a través de las cuales se fueron leyendo los pasajes bíblicos alusivos a este acontecimiento, acompañados de oraciones y cantos.
Familias completas presenciaron la escenificación que estuvo a cargo de 50 actores de la compañía de teatro La Rueca, quienes estuvieron preparándose desde meses antes con el papel que se les asignó. Adultos, jóvenes y niños observaron conmovidos el recorrido, mientras formaban una valla humana por uno de los carriles de la avenida 20 de noviembre, desde Francisco I. Madero hasta Hidalgo, acompañando a Jesús en su camino con la Cruz a cuestas, tras haber sido condenado a muerte por los hombres.
Entre los asistentes, un menor gritó que dejaran de golpear a Jesús, por lo que su mamá le explicó que se trataba de una representación. Otros más, no pudieron contener las lágrimas al momento de la crucifixión.
Entre sombrillas multicolores por el intenso sol, los asistentes observaron el fatal desenlace en el escenario que se montó en la plaza IV Centenario, hasta donde también llegaron comerciantes ambulantes ávidos de poder vender sus mercancías, aprovechando la congregación. Se estima que más de seis mil personas presenciaron el Viacrucis.






