
Ahorra luz y paga menos con estos tips de la CFE al usar el horno de microondas
En México, uno de los electrodomésticos más utilizados es el horno de microondas, por lo que no es sorpresa que represente también un gasto considerable en el recibo de luz. Sin embargo, pequeños cambios en su uso cotidiano puede ayudar a reducir el consumo de electricidad y a pagar menos.
Aunque es uno de los electrodomésticos más prácticos en los hogares, también puede representar un gasto innecesario si no se utiliza de forma eficiente.
Para apoyar a las familias mexicanas, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) ha compartido una serie de recomendaciones que permiten optimizar su funcionamiento.
1. No interrumpas el ciclo de calentamiento
Uno de los errores más comunes es abrir la puerta antes de que el horno termine su tiempo programado.
Esta acción, aunque parezca sencilla, obliga al aparato a reiniciar el proceso y, por lo tanto, a gastar más energía de la necesaria. Lo ideal entonces sería esperar a que el tiempo concluya por completo antes de abrirlo, así se evita un sobreesfuerzo del equipo.
2. Límpialo con frecuencia
Mantener el interior del microondas libre de residuos permite que el calor se distribuya mejor. Cuando hay restos de comida acumulados, el electrodoméstico requiere más potencia para calentar los alimentos, lo cual eleva el consumo eléctrico.
Una limpieza regular no solo mejora el rendimiento, también alarga la vida útil del aparato.

3. Porciones pequeñas, menos gasto
Al calentar grandes cantidades de comida, el horno de microondas necesita más tiempo y energía. Por este motivo se recomienda dividir los alimentos en trozos pequeños y distribuirlos de forma uniforme en el plato. Esta pequeña y simple acción permite un calentamiento más rápido y eficiente.
4. Usa los recipientes adecuados
Evita calentar alimentos en envases plásticos o de materiales no aptos para microondas. Los recipientes de vidrio o cerámica están diseñados para resistir altas temperaturas y ayudan a conservar mejor el calor, lo que también reduce el tiempo de uso del aparato.
5. Desconéctalo si no lo usas
Incluso apagado, el microondas consume energía en modo de espera. Para evitar este gasto silencioso, lo mejor es desconectarlo cuando no esté en funcionamiento. Este simple hábito puede reflejarse en una reducción del total a pagar en tu recibo de luz.

6. ¡Cuidado con las horas pico!
Usar el microondas entre las 6:00 y las 8:00 de la tarde puede ser más costoso, ya que en ese periodo hay mayor demanda de energía. Programar su uso en otros horarios puede ayudarte a ahorrar sin dejar de aprovechar su practicidad.
7. Considera cambiarlo si es muy viejo
Los modelos más antiguos suelen ser menos eficientes. Si tu microondas tiene más de una década, quizá ya sea momento de reemplazarlo por uno con mejores características energéticas. Algunos modelos modernos consumen hasta un 30 por ciento menos electricidad.
Adoptar estas recomendaciones no requiere grandes inversiones, pero sí generan beneficios tanto en tu bolsillo como en el uso responsable de la energía. Con un empleo más consciente del microondas, se puede lograr un ahorro considerable mes a mes.