
Adornos. Múltiples vendedores también ofertas cierta mercancía para los nacimientos pequeños de casa.
Con la llegada de los últimos días del año, las calles de Durango registran un aumento en la actividad comercial informal y semiformal. Vendedores se instalan en distintos puntos de la ciudad ofreciendo productos tradicionales para la temporada, como frutas para ponche, caña, tejocote y canela, productos que incrementan su demanda previo a las celebraciones de fin de año.
Además, se observan remates de productos navideños, desde adornos y luces hasta envolturas y artículos de regalo, con precios más accesibles ante el cierre del ciclo comercial.
A la par, la venta de ropa invernal se vuelve protagonista, chamarras, cobijas y suéteres tanto para personas como para mascotas, aprovechando las bajas temperaturas que se registran en la capital.
Esta dinámica refleja cómo el cierre de año no solo marca un periodo de celebración, sino también una oportunidad económica para cientos de comerciantes que buscan generar ingresos extras antes de iniciar el nuevo año, al tiempo que los consumidores aprovechan ofertas y productos de temporada.
Para los peludos
En las calles hay quienes venden ropa de invierno para las mascotas.






