
Impuestos al pecado
"Culpable no es el que comete el pecado, sino el que causa la oscuridad". Victor Hugo
Para empezar, no debe ser facultad del Estado meterse en las decisiones personales de los gobernados. Los "impuestos al pecado", como los que está aplicando el gobierno a bebidas embotelladas, videojuegos, apuestas o tabaco, son una intromisión indebida en la libertad individual. Además, no hay indicación de que estos impuestos promuevan realmente las conductas virtuosas que el gobierno pretende promover.