
Jornada de un comerciante
Acompañamos a Elías, frutero y comerciante, en una de sus jornadas habituales para surtir mercancía para su negocio. Desde joven se involucró en este oficio gracias a su familia, y hoy forma parte de ese grupo de trabajadores que, aun con la ciudad dormida, ya están en movimiento desde las 5:00 de la mañana.
Su día arranca con la selección de frutas frescas en los diversos mercados duranguenses, donde cada decisión, desde el tamaño del plátano hasta el color del mango, influye directamente en la calidad que ofrece a sus clientes.
Elías, con el paso de los años, aprendió diferentes cosas: a la hora de ir a los mercados no solo compra para surtir, sino que también observa y compara precios, selecciona proveedores confiables y revisa el estado de cada caja para no quedar mal ante quienes decidan visitar su frutería. Y es que en una labor en donde la convivencia es casi que necesaria, ha aprendido que su trabajo no es solo vender fruta, sino el trato con la gente. Asegura que, si bien hay días pesados, siempre hay tiempo para una plática breve, una recomendación o incluso para fiar a quienes ya son clientes de confianza.
La historia de Elías es similar a la de muchos duranguenses que acuden a trabajar desde antes que salga el sol para poder aportar algo a la mesa, y que gracias a la convivencia que puede llegar a pasar con sus compañeros, las largas jornadas se hacen más ligeras.
Semillas
Ciertos locales también ofrecen variedad de semillas para aquellos comerciantes que lo requieran.
Buena compañía
Elías, en su mayoría de veces, acude a los mercados con Tony, su socio que le ayuda a crecer día tras día.
Todo en familia
Tanto en el Mercado Francisco Villa como en muchos más que se encuentran en Durango, los propietarios eligen pasar el negocio a seres queridos por la confianza previa.
Desde temprano
Alrededor de las cinco de la mañana, varios comerciantes acuden dispuestos a darlo todo en el trabajo para poder vender la mercancía que les llega día con día sin excepciones.
Calidad
Al estar viendo los productos, tanto Elías como su compañero tratan de ver qué tanta calidad tienen los productos que ofrecen para elegir el mejor.
Gente trabajadora
Los más de 5 pasillos que tiene este mercado están llenos de camionetas, carros y tráileres con mercancia que es subida y bajada sin parar por los trabajadores.
Variedad
En algunos locales, los propietarios optan por colocar ciertos productos refrigerados para su mejor conservación.
Producto
Dentro de las bodegas se pueden encontrar cajas con un mismo producto pero con diferente maduración; todo es al gusto del cliente.