
FOTOS: El Universal
Entre las miles de personas que participaron en las movilizaciones del Día Internacional de la Mujer, una imagen captó la atención de manifestantes y redes sociales, la de Ivanna, una niña de nueve años que acudió a la marcha en la Ciudad de México vestida de princesa para exigir justicia por el abuso sexual del que fue víctima cuando tenía cinco años.
Acompañada por su madre, Verónica, la menor caminó entre pancartas y consignas durante la jornada del 8 de marzo. Su presencia se convirtió en uno de los momentos más comentados de la manifestación, no solo por su corta edad, sino por el mensaje que decidió compartir públicamente:
“Si no fuera por mi mamá, este caso no se hubiera resuelto”.
La frase, pronunciada durante la movilización, refleja el proceso que ha enfrentado la familia para denunciar y visibilizar el caso. Para muchas de las personas que presenciaron su participación en la marcha, la presencia de Ivanna simbolizó la exigencia de justicia para las niñas que han sido víctimas de violencia.
Un caso marcado por obstáculos legales
De acuerdo con el testimonio de su madre, Ivanna fue víctima de violación cuando tenía cinco años. Los abusos, según la denuncia presentada por la familia, habrían ocurrido durante aproximadamente un año.
Tras descubrir lo ocurrido, su madre inició un proceso legal para denunciar al presunto agresor y buscar justicia para su hija. Sin embargo, el caso enfrentó diversas dificultades durante la investigación.
Debido a la corta edad de la menor cuando ocurrieron los hechos, Ivanna no pudo precisar las fechas ni las horas exactas en que sucedieron las agresiones. Esta situación complicó el proceso judicial, ya que, según se indicó, no se contaba con los elementos suficientes para proceder con la detención del acusado por el delito de violación.
La historia de Ivanna se sumó a las múltiples voces que durante el 8 de marzo salieron a las calles para exigir justicia y visibilizar la violencia que enfrentan mujeres y niñas en el país.