
A pagar
El gobierno necesita recursos porque no cumplió con la promesa de rescatar a Pemex, que perdió 1.8 billones de pesos durante el sexenio de López Obrador. Para mantenerla a flote le inyectaron 1.38 billones de pesos.
Mucho dinero y promesas de mejora, pero pésimos resultados. Las malas inversiones, como la refinería de Dos Bocas, seguirán siendo un lastre, pero el costo mayor es lo que se dejó de hacer por no gastar bien el dinero de todos los mexicanos.
En el Plan de Negocios de Pemex 2019-2023 se prometió que la producción para el 2024 sería de 2.697 millones de barriles diarios. A lo largo de ese sexenio, cada nuevo Plan de Negocios actualizaba a la baja la producción. El Plan 2023-2027 puso como meta para el año entrante 2.319 millones de barriles diarios.
La producción de crudo de Pemex en julio de 2026 incluido condensados fue de 1.656 millones de barriles diarios. Si el año entrante Pemex produce como va hasta ahora y lo comparamos con las metas para el 2027 del plan 2023-2027, estará produciendo 663 mil barriles diarios menos de lo prometido.
¿Cuánto dinero representan estos barriles no producidos para el erario? Hacienda utiliza esta regla: cada 100 mil barriles diarios equivalen a unos 45 mil millones de pesos de ingresos petroleros al año. Es decir, unos 300 mil millones de pesos.
Las empresas y países petroleros viven hoy con ingresos extraordinarios por el alza del crudo. En México, Pemex pierde dinero y no logra sacar el que tenemos en el subsuelo. En el nuevo programa sectorial ya no hay ni la promesa de subir la producción. Ya entendieron que no pueden. Pero no abren el sector para que quien pueda, lo haga. Los contratos mixtos que obligan a cargar con Pemex no han atraído la inversión de las grandes empresas en el sector. A este paso nuestro crudo se quedará en el subsuelo.
Hay muchos otros costos por la mala gestión de Pemex. Dijeron que habían terminado con el huachicol, pero sólo en el desbalance volumétrico de crudo del primer semestre de este año, según Francisco Barnés de Castro, se “perdieron” 23.3 millones de barriles, que tienen un valor de unos 33 mil millones de pesos. Según Pemex son movimientos de inventario, empaques y ajustes por temperatura... Falta sumar el robo de combustibles: con los datos que la propia empresa reconoce este año, anualizados valen 15 mil millones.
Para el 2027 Hacienda presupuestó transferirle recursos. Ahora más de 81 mil millones de pesos.
Como Pemex desaprovechó los apoyos que le dieron los últimos ocho años, el gobierno decidió cobrarles más a las empresas formales. No hay aumento en las tasas impositivas, sino que se amplía la base gravable. Bajo la premisa de que algunas empresas usan facturas falsas, las que facturen más de 50 millones de pesos, tengan más de cinco años operando y cuyas deducciones rebasen el 96.67% de sus ingresos acumulables, tendrán limitadas sus deducciones, lo que implica un impuesto mínimo del 1 por ciento de esos ingresos.
México recauda menos que el promedio de la OCDE, incluso del de América Latina, pero lo recaudado lo obtiene en una alta proporción de las empresas privadas. El ISR corporativo aporta 22 por ciento de la recaudación tributaria total, casi el doble del promedio de la OCDE.
Si no hay creación de riqueza, no hay cómo distribuirla. Los países con mayor crecimiento estimulan la inversión y ponen el énfasis en el ISR de las personas físicas y en los impuestos al consumo. En México predomina la desconfianza hacia los empresarios y la autoridad cree que les puede sacar cada vez más sin afectar la inversión.
El endurecimiento del ISR empresarial de Hacienda pretende recaudar en el 2027 entre 135 mil y 140 mil millones de pesos adicionales. Mucho menos de lo que valdría el petróleo que no se extrajo. Por la incompetencia del gobierno, muchos tendrán que pagar aún más impuestos y muchos más no reciben los servicios públicos a los que tienen derecho.
ÁTICO
Ante los pésimos resultados de Pemex, el gobierno decidió cobrarles más a las empresas formales.