
Foto: Ricardo Hernandez / El Siglo de Durango
Alacranes de Durango y Deportiva Venados se midieron este sábado en el Estadio Francisco Zarco para disputar la vuelta de la Gran Final de la Liga Premier, serie que llegó a Durango con ventaja para el cuadro yucateco tras el 2–1 obtenido en la ida en el Estadio Alonso Diego Molina, en Mérida. Aquel primer encuentro dejó a Venados con la iniciativa en el global y obligó a los duranguenses a buscar al menos un gol en casa para extender la eliminatoria.
Primer Tiempo
El duelo comenzó con un ritmo alto por parte de Alacranes, que intentó asumir el control desde los primeros minutos. El equipo local adelantó líneas, presionó la salida rival y buscó instalarse en campo contrario mediante posesiones rápidas y amplitud por los costados. La propuesta le permitió acercarse al área visitante, aunque sin generar una ocasión clara que modificara el desarrollo del encuentro.
Con el paso del tiempo, Venados ajustó su estructura defensiva y redujo los espacios entre líneas, obligando a Durango a circular el balón con mayor paciencia. El partido se volvió más disputado en medio campo, con interrupciones constantes y un trámite condicionado por la necesidad del cuadro local de encontrar un gol que reabriera la serie. La primera mitad cerró sin movimientos en el marcador.
Segundo Tiempo
En el complemento, Alacranes mantuvo la iniciativa y buscó profundidad mediante centros y desbordes. El equipo duranguense sumó gente al área y recurrió a disparos de media distancia, pero se encontró con una zaga visitante que sostuvo su postura y evitó que las aproximaciones se transformaran en peligro real.
Venados, por su parte, administró los tiempos del partido y apostó por transiciones largas para alejar el juego de su zona defensiva. El cuadro yucateco priorizó el control del ritmo y la reducción de riesgos, consciente de que el resultado global le permitía manejar el escenario sin necesidad de asumir protagonismo ofensivo.
El cierre mantuvo la misma tendencia: Alacranes insistió sin encontrar precisión en el último tercio, mientras Venados conservó el orden que le permitió asegurar el campeonato. El empate sin goles en Durango selló la serie y confirmó el título para el conjunto yucateco, que sostuvo la ventaja obtenida en la ida y cerró la eliminatoria sin sobresaltos.