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Los Alacranes de Durango vencieron 2-0 a Cruz Azul Hidalgo en el Estadio Francisco Zarco, en duelo de la Jornada 9 del Apertura 2026 de la Liga de Expansión MX, un choque directo entre dos equipos urgidos de puntos. El conjunto de Jair Real recuperó piezas como Jair González, aunque mantuvo bajas sensibles, mientras que la visita apostó por su 5-3-2 para resistir en patio ajeno. Durango llegó con presión; Hidalgo, con necesidad de orden.
Ni siquiera la lluvia detuvo al 'Veneno'
Desde el arranque, Alacranes tomó la iniciativa con presión alta y ataques constantes. La recompensa llegó al minuto 11, cuando José Ismael Reyes definió el 1-0 tras asistencia de David Oteo, culminando una jugada por derecha que exhibió la fragilidad del bloque hidalguense. Durango manejó el ritmo con posesiones largas y circulación limpia desde Escoboza, Cantú y Flores, mientras Hidalgo intentaba responder con Calero y De los Ríos sin éxito.
Antes del descanso, un diluvio obligó a suspender momentáneamente el partido. La cancha quedó pesada y el cuerpo arbitral detuvo acciones por seguridad. Tras la pausa, ambos equipos realizaron calentamiento y reanudaron el encuentro. La zaga duranguense, Muñoz Villagómez, García y Ochoa, mantuvo control de los duelos y evitó cualquier intento de reacción.
Finiquitaron los deberes con honor
El segundo tiempo abrió con mayor tensión. Hidalgo adelantó líneas y buscó a Lara Montes, su jugador más desequilibrante, quien acumuló faltas recibidas. Sin embargo, Durango sostuvo con orden y apostó por transiciones rápidas. El partido se quebró al 66’, cuando Josué Díaz fue expulsado por una fuerte entrada sobre Luis Gutiérrez, dejando a la visita con diez.
Con superioridad numérica, Jair Real movió el tablero: ingresaron Jan Ontiveros, Aldieri Valenzuela, Luis Loroña y Luis Gutiérrez para refrescar ataque y bandas. El ajuste rindió frutos al 84’, cuando Gutiérrez marcó el 2-0 tras servicio de Ontiveros, acción nacida de una recuperación alta.
El cierre fue de control absoluto. Alacranes todavía generó opciones para ampliar la diferencia, pero el marcador no se movió. La victoria, marcada por intensidad, adaptación al clima y esfuerzo colectivo, reengancha al equipo ponzoñoso con su afición y suma tres puntos vitales en casa.