
Alertan sobre sesgos discriminatorios por uso de IA en reclutamiento
Actualmente, el primer filtro en los procesos de contratación ya no está en manos de una persona. Hoy en día, el 53 por ciento de los empleadores utiliza herramientas de Inteligencia Artificial (IA) para los procesos de reclutamiento y selección de personal.
En la práctica, esto significa que, antes de que un reclutador lea un currículum, la tecnología ya determinó cuáles candidatos avanzarán a la siguiente etapa. Esta situación ha encendido alertas sobre el riesgo de que la IA amplifique desigualdades y reproduzca sesgos discriminatorios.
La Guía de Implementación de IA de Experis advierte que uno de los principales riesgos del uso de Inteligencia Artificial en entornos empresariales es la discriminación indirecta, especialmente en decisiones relacionadas con las personas, como el reclutamiento, la asignación de beneficios, la evaluación del desempeño y la seguridad laboral.
El documento señala que, aun cuando los sistemas no utilicen variables explícitas como género o edad, los modelos pueden reproducir patrones históricos de discriminación. Por ejemplo, algunos sistemas de reclutamiento podrían favorecer perfiles sobrerrepresentados en bases de datos históricas.
Asimismo, se alerta sobre algoritmos que penalizan determinadas zonas geográficas o ciertos comportamientos que funcionan como sustitutos de factores relacionados con etnia o nivel socioeconómico.
En México, la discriminación laboral continúa siendo un problema sensible. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el 44.9 por ciento de las personas con discapacidad percibe discriminación durante la búsqueda de empleo.
La problemática también afecta al 31.7 por ciento de la población afrodescendiente, al 31.1 por ciento de la población indígena, al 23.1 por ciento de las personas migrantes y al 44.6 por ciento de los adultos mayores en el país.
Este panorama contrasta con las necesidades actuales del sector empresarial, ya que siete de cada 10 empresas enfrentan dificultades para cubrir vacantes debido a la falta de personal con las habilidades y conocimientos requeridos.