Tras un año complejo por la guerra comercial desatada por el presidente Donald Trump, México perfila un 2026 con mayores retos por la incertidumbre arancelaria y la revisión del Tratado con Estados Unidos y Canadá (T-MEC), el principal foco de volatilidad del próximo año, según especialistas consultados.
A nivel doméstico, el coordinador del Laboratorio de Análisis en Comercio, Economía y Negocios (Lacen), José Ignacio Martínez, advirtió en una entrevista que la economía mexicana llega a 2026 con señales de debilidad en inversión y producción industrial, así como con indicadores de confianza que describen cautela en empresas y consumidores.
Martínez sostuvo que, aun con variables favorables como inflación, tipo de cambio y tasa de interés, el impacto sobre el consumo y la actividad sigue sin reflejar un repunte económico a nivel doméstico claro.
En su lectura, el primer semestre de 2026 estará marcado por la expectativa alrededor de la revisión del acuerdo.