
ARMY filtra datos de presuntos revendedores tras irregularidades en venta de boletos de BTS
Con el anuncio de los conciertos de BTS en México, y sobre todo una vez que comanezó la preventa, se dejaron al descubierto múltiples problemas, más allá del colapso de plataformas digitales y la frustración de miles de fanáticos. Lo que comenzó como una ola de quejas por presuntas irregularidades, terminó en una “venganza digital” organizada por las ARMY, quienes decidieron exhibir y filtrar datos personales de revendedores.
Luego de que el pasado viernes 23 de enero se llevaran a cabo las preventas para los conciertos de BTS en el Estadio GNP Seguros de la Ciudad de México, y luego el sábado 24 de enero se realizara la venta general, muchos fanáticos de la agrupación expresaron su inconformidad por presuntas irregularidades en el proceso.
La inconformidad se detonó luego de una venta que, para muchos fans, fue caótica y para muchos, injusta e inequitativa. En cuestión de minutos, los boletos se agotaron, y casi de inmediato comenzaron a aparecer anuncios de reventa en distintas plataformas, con precios que superaban por mucho el costo original.
El enojo de las ARMY se dio debido a la facilidad con la que revendedores obtuvieron entradas, así como los precios excesivos que pusieron a las entradas, apenas unos minutos después de la preventa.
Reclamos y la “venganza digital”
En un primer momento, el descontento se quedó en denuncias formales ante instancias como la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), así como llamados a no comprar en reventa.
Sin embargo, ante la falta de una respuesta por parte de la boletera y la promotora, las ARMY procedieron a otros medios.
En redes sociales comenzaron a circular listas, capturas de pantalla y perfiles de presuntos revendedores. Los datos difundidos incluyeron nombres, números telefónicos y cuentas asociadas a la venta de boletos.
A partir de esa información, algunos usuarios realizaron registros masivos en universidades privadas, bancos e incluso páginas de servicios sexuales, provocando una avalancha de llamadas y mensajes a los revendedores.
Incluso, a través de redes sociales, se dio a conocer un caso en el que fanáticas de BTS expusieron una infidelidad de uno de los revendedores, enviándola a su esposa.
Aunque muchas de estas acciones fueron celebradas dentro de la comunidad de internet, al considerar a las ARMY como ingeniosas y hasta “justicieras”, especialistas advirtieron que difundir información personal y el uso de datos sin consentimiento podría considerarse prácticas de acoso digital y suplantación de identidad.
Organización y presión de ARMY
El caso de las irregularidades en la venta de boletos para los conciertos de BTS en México ha dejado otra vez en evidencia el poder de organización de ARMY, fandom reconocido a nivel mundial por su capacidad de coordinación y presión social.
En México, la movilización incluyó la creación de bases de datos colaborativas, guías para identificar intermediarios y campañas informativas para alertar sobre posibles fraudes.
Además del señalamiento público, el movimiento impulsó solicitudes formales para que autoridades revisen el sistema de venta y reventa de boletos, así como el uso de precios dinámicos, los filtros contra bots y la transparencia de las filas virtuales de Ticketmaster.