
Así va la consulta pública sobre las audiencias
Mañana viernes 21, a las 11:59 de la noche, concluye el plazo para participar en la consulta pública abierta por la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT), a fin de que los ciudadanos interesados remitan sus “comentarios, opiniones, aportaciones y otros elementos de análisis” respecto de la propuesta de la propia CRT, de emitir unos “Lineamientos Generales para la Protección de los Derechos de las Audiencias”. En el caso, se entiende por “audiencias” a los radioescuchas y a los televidentes.
Tal consulta pública, convocada por la CRT, se abrió para realizarse durante 20 días hábiles, periodo que comprendió del 27 de julio al 21 de agosto, como ya se dijo. El mencionado proyecto de Lineamientos, que consta de 54 artículos y cinco Transitorios, ha resultado muy polémico y objeto de rechazo prácticamente unánime.
En efecto, ha predominado entre los analistas la opinión, expresada en innumerables comentarios editoriales difundidos tanto a través de medios impresos como digitales, que en realidad se trata de un ordenamiento regulatorio que con el pretexto de defender los derechos de las audiencias, en realidad se pretende establecer una serie de medidas de tal manera articuladas que fácilmente se advierte el propósito de silenciar, de acallar a las voces y las opiniones críticas.
Por eso, la mayoría de quienes han emitido su opinión adversa a dichos Lineamientos, han señalado que más que pretender imponer el actual gobierno un régien de censura, su propósito, más sutil pero más efectivo, consiste en propiciar la autocensura, que tal vez sea más grave. Que de hecho lo es, porque la limitación que los periodistas se autoimponen es resultado del miedo, del temor a opinar con libertad, por las sanciones, incluidas fuertes multas, con que amenazan los Lineamientos.
¿Qué tanta respuesta ha tenido la consulta pública abierta por la CRT sobre este asunto? Hasta hace una semana, según di a conocer en este mismo espacio, se habían recibido 2 mil 176 comentarios. Se tomó una muestra aleatoria de un centenar de tales comentarios y el resultado fue el siguiente: El 81 por ciento del total expresó su opinión de manera clara y categórica en contra de los referidos Lineamientos, 14 a favor y 5 por ciento hace consistir sus comentarios en consideraciones en torno al tema, pero sin manifestar opinión en uno u otro sentido.
Dos días antes de la publicación del presente artículo, realicé un ejercicio similar, aunque no igual. Este consistió en analizar en esa fecha, al momento en que la consulta llevaba ya acumulados 6 mil 602 comentarios (lo que significa que más o menos en el término de una semana el número de opiniones recibidas se multiplicó por 3), comentarios de los cuales se tomaron los 100 más recientemente recibidos, y del análisis de lo que expresan el resultado fue el siguiente: 98 de ellos, por diversas razones, la opinión de los consultados es indubitablemente en contra de tales Lineamientos, y únicamente 2 a favor.
En consecuencia, por lo que hace a la consulta pública, y aunque la CRT señala que su carácter no es vinculante, la respuesta del público participante es abrumadoramente en contra de la propuesta gubernamental. Al menos así claramente lo era cuando faltaban tres días y algunas horas más para que dicha consulta se diera por cerrada. Pero no por concluida, toda vez que la entidad convocante debe elaborar y hacer público un informe, de cuyo contenido habrá que estar al pendiente.
Mucho muy interesante resulta la lectura de las opiniones emitidas por los ciudadanos que enviaron su comentario a la CRT sobre este asunto. Algunas son breves, otras lacónicas y no faltan las extensas (incluso con documentos adjuntos de corte académico). Las hay con razonamientos jurídicos muy elaborados, otras carecen de este tipo de fundamentación pero no de argumentos. No leí una sola que contuviera insultos ni descalificaciones, pero sí no pocas en tono fuerte, enérgico.
A manera de botón de muestra, representativa de numerosos comentarios similares, se transcribe la opinión enviada por la ciudadana que se identifica con el nombre de Selene Hurtado Pacheco: “En contra de esta iniciativa. En contra de la censura –dice-- y el consumo de información manipulada por (el) gobierno. Tengo la capacidad para opinar y decidir qué información me interesa y cual no. El gobierno debería encargarse de otras iniciativas y necesidades del país, por ejemplo en materia de infraestructura y salud”.