
Hipertensión. Se detectaron 23 casos en menores de 14 a 19 años en la entidad duranguense el año pasado.
El sector salud en Durango expresó su preocupación ante la detección de enfermedades como diabetes e hipertensión en menores de edad, informó Jorge Páez Norato, responsable de Enfermedades Cardiometabólicas de la Secretaría de Salud estatal.
El funcionario explicó que las enfermedades cardiometabólicas incluyen diabetes, hipertensión, obesidad y dislipidemias (colesterol elevado), y lamentó que estos padecimientos se estén detectando cada vez en edades más tempranas. Tradicionalmente, este tipo de enfermedades -sobre todo la diabetes y la hipertensión- se diagnosticaban en adultos mayores de 50 años; sin embargo, actualmente ya se presentan incluso en niños.
Tan solo el año pasado, en el estado se detectaron 15 casos de diabetes en menores de entre nueve y 14 años. Aunque esta cifra representa apenas 0.15 por ciento de los nueve mil 440 casos registrados en 2025, preocupa que el padecimiento ya esté presente en este grupo de edad.
En cuanto a la hipertensión, durante 2025 se diagnosticaron 23 casos en jóvenes de entre 14 y 19 años, cuando anteriormente también era una enfermedad asociada a personas mayores de 50 años. Estos casos representan 0.21 por ciento de los 10 mil 650 diagnósticos detectados ese año.
Páez Norato señaló que esta situación está relacionada con cambios en los hábitos de vida, ya que cada vez más niños, adolescentes y jóvenes realizan menos actividad física y pasan más tiempo sentados frente a la televisión, el celular o dispositivos electrónicos.
A esto se suma una alimentación poco saludable, con un mayor consumo de productos procesados. "Menos ejercicio y más alimentos procesados se traducen en más grasa malas y mayor daño al cuerpo", puntualizó el especialista. Además del impacto en la salud, el aumento de estos padecimientos también representa una carga económica tanto para las familias como para la Secretaría de Salud, debido al incremento en el gasto para la adquisición de medicamentos, los cuales son cada vez más costosos. En los hogares, la situación también afecta las finanzas, ya que en muchos casos son las propias familias quienes deben cubrir el tratamiento durante largos periodos.
Ante este panorama, el funcionario subrayó que la mejor estrategia es la prevención, fomentando que toda la familia adopte hábitos de ejercicio y una alimentación saludable.
Finalmente, destacó que, en muchas ocasiones, cuando en los centros de salud se detecta a una persona con este tipo de enfermedades, el paciente no acepta el diagnóstico y se niega a seguir un tratamiento.