La presidenta Claudia Sheinbaum firmó este miércoles la reforma constitucional que obligará a quienes aspiren a la Presidencia, a una gubernatura o a la Jefatura de Gobierno de Ciudad de México a renunciar a cualquier otra nacionalidad antes de registrar su candidatura, una medida que comenzará a aplicarse en 2028.
La consejera jurídica de la Presidencia, Luisa María Alcalde, informó que la reforma sería publicada este miércoles en el Diario Oficial de la Federación (DOF), después de recibir el respaldo de dos tercios de ambas cámaras del Congreso y de 22 legislaturas estatales.
"Si alguna de las personas tuviera doble nacionalidad, puede renunciar a ella previo a registrarse ante el Instituto Nacional Electoral", explicó Alcalde.
La reforma modifica los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución y establece que quienes aspiren a encabezar los poderes ejecutivos federal y estatales deberán ser mexicanos por nacimiento y no tener otra nacionalidad o renunciar a ella antes de solicitar su registro como candidatos.
También prohíbe a quienes ocupen esos cargos adquirir otra nacionalidad, utilizar un pasaporte extranjero, ejercer derechos políticos vinculados a otra ciudadanía o acogerse a la protección diplomática de otro Estado.
Alcalde precisó que todavía deberán emitirse las disposiciones reglamentarias que determinarán el procedimiento para acreditar la renuncia a otra nacionalidad.