Vecinos del fraccionamiento Silvestre Revueltas denunciaron a El Siglo de Durango, que, desde hace un tiempo, se ha formado un "basurero clandestino" en un parque de la zona.
Personas que acuden a realizar ejercicio y niños que juegan en este lugar, tienen que soportar malos olores, pues no se trata solo de pastizales secos, sino también de animales muertos y comida en descomposición.

Nuestro reportero gráfico acudió hasta este punto, ubicado en uno de los costados del Parque José Revueltas, justo por la calle Colibrí, donde a media cuadra, sobre el pavimento, una tarea de limpieza inconclusa por parte de las autoridades, impulsó a que se "acostumbrara" ese sitio para dejar basura, pues después de limpiar los jardines, la hierba seca nunca es retirada.

En un vistazo, se pudo corroborar que, además de restos de hierba seca, se puede observar desperdicios de comida, llantas, un colchón, ropa vieja e incluso una taza de baño.

El olor para quienes pasan por ese sector, es descrito como impuro, sucio y desagradable, pues la mezcla de desechos se traduce a un aroma opuesto para quienes buscan ejercitarse.

A solo unos pasos de este lugar, hay un jardín de niños, pero eso no ha sido suficiente para la autoridad para poner manos a la orden, pues vecinos aseguran que han sido indeterminados los reportes hechos a la Policía Ambiental, y ha sido poca mano dura para quien comete estos actos.

En una de las esquinas de este parque, hay una caseta de la Dirección Municipal de Seguridad Pública, pero, está en total abandono, grafiteada y con sus cristales rotos.

El Parque José Revueltas es tierra de nadie, quien quiera, puede contaminar sin ser reprendido.
Molestos, los vecinos han llamado a El Siglo de Durango para denunciar este lugar y exigir, que se ponga orden.