
Pendiente. Por ahora no existe un mandato expreso, claro y operativo para la erradicación de los tiraderos a cielo abierto.
En la Cámara de Diputados federal se presentó una iniciativa para que las entidades federativas y los municipios, en el ámbito de sus competencias, establezcan programas progresivos para la erradicación, clausura, remediación y reconversión de los tiraderos a cielo abierto existentes, priorizando aquellos que representan riesgos para la salud, el ambiente o los cuerpos de agua.
En la iniciativa presentada por la diputada Patricia Galindo, que adiciona un párrafo cuarto al artículo 100 de la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos, se precisa que deberá asegurarse su sustitución por infraestructura de disposición final que cumpla con la NOM.
El documento fue turnado a la Comisión de Medio Ambiente y Recursos Naturales, para avanzar hacia la eliminación gradual de los tiraderos a cielo abierto en zonas metropolitanas, sentando bases legales más claras para que la Federación, estados y municipios asuman la responsabilidad compartida de cerrar dichos sitios, remediar los daños y garantizar que la gestión de los residuos se realice en condiciones favorables.
Y es que en 2022 la cantidad promedio diaria de residuos sólidos urbanos (RSU) recolectados en el país fue de 108 mil 146 toneladas.