
Caballo de Fuego
Hay que leer los símbolos y hacer una pausa. Tras un largo ciclo de 60 años, el Año Nuevo chino toca al Caballo de Fuego. De acuerdo con la antigua tradición, este símbolo marca un año lleno de movimiento y libertad (el caballo), al mismo tiempo que el fuego representa pasión, valentía y progreso. Este símbolo es una combinación poderosa que llama a la innovación, a las decisiones audaces e incluso a los cambios culturales. No vayamos tan deprisa y tomemos el tiempo para observar los signos. No solamente ver, sino observar.
El pasado sábado 28 de febrero fue un día histórico para nuestra ciudad. Los hechos lo dicen todo. Llegué al Museo de la Revolución ubicado en la calle Lerdo de Tejada de Torreón. Fue una tarde calurosa, pero llena de significados. Recibí la invitación de la Comunidad Chino Mexicana de La Laguna para celebrar el Año Nuevo. Desde la entrada, había linternas tradicionales chinas, por supuesto bajo el característico rojo y dorado nacional. En español y mandarín se dio la bienvenida. Un largo pasillo de barro cruza el jardín, pero en esta ocasión hay una pequeña pagoda en el costado derecho, seguido de una lona con la explicación sobre el Caballo de Fuego. El entorno es festivo y abundan los globos en medio de la arcada de ladrillo rojizo que sostiene a la antigua casa de 1907. La quinta Lim, perteneció al notable Dr. Wong J. Lim. El doctor fue un prominente chino adoptado lagunero, quien tuvo la fuerza y la valentía para presentarse a las brigadas de rescate durante la tristemente célebre matanza de chinos en mayo de 1911. Desde entonces su voz fue acallada por el olvido, pero gracias al empuje de Don Antonio Lee, presidente de la Comunidad china en nuestra ciudad, la casa se resignificó como un acto de justicia. Porque la historia no sólo se trata de erudición; también es reconciliación.
En los símbolos están las claves. Unos jóvenes del Centro Cultural Hanyu dieron vida al Dragón, ese ser que representa buena fortuna y poder, felicidad y riqueza. Es sabiduría, nobleza y energía. Más hay que alimentarlo con respeto. Hacia finales del siglo XIX el Dragón llegó a nuestra población y trajo prosperidad. Enseñó a sembrar la tierra de hortalizas y sus frutos alimentaron la novel población. Con tesón y constancia, ayudaron a desarrollar la ciudad a través de sus comercios, restaurantes, lavanderías y tiendas. Incluso tuvieron un banco con auténtico alcance global. Los nombres de los comercios mostraron el origen de aquellas historias que echaron raíces aquí. Menciono un puñado: Las dos repúblicas, El Puerto de Shanghái, El nuevo mundo, La gran lucha, El Asia, La mina de oro y El Sol naciente. Me detengo en lo significa este último. El Secretario del Ayuntamiento de Torreón, Eduardo Olmos Castro inquirió en el significado en chino del nombre Dr. Lim: sol naciente. Una cosa lleva a la otra. Cuando la casa pasó a otras manos, mantuvo un sentido similar bajo el nombre de quinta Aurora, en honor a la esposa de don Ignacio Berlanga. Es decir, sol naciente. Sin duda los significados de las palabras expresan una profundidad que a simple vista no vemos. Por fortuna el tiempo se encargó de retornar a su origen, en el momento en que se develó la fotografía del Dr. Lim a fin de reponer su ausencia en el museo. Más todavía, la presencia de la comunidad chino mexicana en la antigua quinta Lim, enlazó con justicia a las generaciones del pasado con las generaciones del presente. Entonces todo cobró sentido, cuando orgulloso e imponente el dragón salió de la casa y bajó las escaleras de la entrada hacia el jardín. Nuevamente el sol resurgió en las raíces que sembraron los abuelos. Felicito a don Antonio Lee y su hija Perlita Lee quienes retomaron bajo el Caballo de Fuego el orgullo de la tradición y el origen de China en La Laguna.