
Foto: Caliente de Durango
Tras caer 6-0 en el primer juego en el Walmart Park, la novena de Caliente de Durango visitó a Sultanes de Monterrey para el segundo duelo de la serie, con la obligación de frenar la ofensiva regiomontana y buscar un golpe de autoridad. Con el ánimo arriba, los dirigidos por Óscar Robles salieron decididos a impedir que los Fantasmas Grises amarraran la serie y a recuperar terreno en patio ajeno.
Durango intentó golpear temprano con el sencillo de Jonathan Villar y su agresividad en los senderos, pero Monterrey apagó cualquier intento con ponches consecutivos y un buen manejo del inning. La respuesta local llegó de inmediato: un ataque de tres carreras en la segunda entrada, iniciado por el doble de Luis Santos, seguido por el sencillo productor de Ricardo Genovés y coronado por el jonrón de José Cardona, que puso a los Sultanes en control desde muy temprano.
Poderío ofensivo regiomontano
El daño continuó en la tercera, cuando Monterrey volvió a llenar las bases de presión con sencillos consecutivos y paciencia en el plato. Sócrates Brito empujó la cuarta del juego y obligó a Durango a quemar bullpen antes de tiempo. Para entonces, la ofensiva visitante seguía sin encontrar contacto sólido, acumulando ponches y elevados inofensivos ante un pitcheo regio que no dio respiro.
La quinta entrada fue el golpe definitivo. Un error en primera abrió la puerta y Sultanes no perdonó: Santos produjo una más, Brito se robó el plato y Genovés volvió a castigar con un cuadrangular de dos carreras que estiró la ventaja a 8-0. Monterrey aprovechó cada descuido defensivo y cada pitcheo alto, mientras Durango veía cómo el juego se le escapaba sin poder frenar la embestida.
Pegaron, pero no fue suficiente
Caliente rompió el cero en la sexta con un elevado de sacrificio de Elier Hernández, pero la reacción quedó en una chispa aislada. El relevo local mantuvo el orden, retiró a los bats duranguenses con autoridad y evitó cualquier intento de remontada. Los ajustes defensivos de Sultanes en las últimas entradas terminaron de cerrar la puerta.
Durango no encontró ritmo ofensivo y pagó caro los errores a la defensiva, mientras Monterrey firmó un triunfo sólido que dejó la serie inclinada. La novena de Robles deberá ajustar de inmediato si quiere evitar la barrida y recuperar terreno en una serie que se les complicó desde el arranque.