
Caliente de Durango cae en extrainnings en cierre dramático ante Acereros de Monclova
Con la serie igualada y sin margen para especular, Caliente de Durango volvió al Kickapoo Lucky Eagle para disputar el juego definitivo ante Acereros de Monclova. El objetivo era claro: cerrar con un resultado que mantuviera vivo el camino rumbo al ansiado boleto a los playoffs y sostener el impulso en el momento clave de la campaña.
El arranque fue áspero para la ofensiva duranguense. Ian Villers retiró en fila a los tres primeros bateadores, mientras un jonrón solitario de Balbino Fuenmayor abrió la pizarra para Monclova. Durango respondió en la cuarta con un pelotazo, un toque y una jugada de selección que empataron el juego, antes de que un sencillo de Drew Stankiewicz pusiera el 2–1. Pero un doble de Fuenmayor y un error en el jardín izquierdo devolvieron la ventaja a los locales.
Ambos equipos buscaron capitalizar
La respuesta duranguense se estancó mientras Monclova aprovechaba cada detalle. En la quinta, un error volvió a costar dos carreras y obligó a Caliente a remar desde atrás. Robles y Chávez lograron estabilizar el duelo, pero la ofensiva no encontraba el batazo oportuno. Todo cambió en la novena: Villar abrió con base por bolas, la paciencia llenó las bases y un sencillo de Webster Rivas empató 4–4. Un rodado de Alejandro Mejía, acompañado de un error, volteó el juego 6–4.
Pero Monclova no soltó el libreto. En el cierre del noveno, un elevado de sacrificio y un imparable de Jecksson Flores devolvieron el empate 6–6, obligando a Durango a recurrir a su bullpen para frenar el daño y mandar el juego a entradas extras. El ambiente ya era de eliminación directa: cada turno pesaba como una entrada completa.
Caliente peleó, pero no fue suficiente
En la undécima, Durango volvió a llenar las bases con un doble de Elier Hernández, una base intencional y un pelotazo, pero el batazo grande no apareció. Monclova sí encontró la rendija: un toque convertido en infield hit encendió la amenaza y dejó la mesa servida para cerrar el duelo.
Con las bases llenas y un out, Juan Mora elevó profundo al derecho para traer en pisa y corre la carrera del 7–6 que decidió la noche. Un cierre amargo para Durango, que había remontado con carácter en la novena, pero no pudo sostener la ventaja en un juego que exigió temple y precisión hasta el último lanzamiento.