
Foto: Sultanes de Monterrey
La salida de Jorge Márquez dejó vacante uno de los puestos más importantes en Caliente de Durango y, aunque la organización no ha anunciado oficialmente a su sucesor, el nombre de Leonardo Rodríguez Pimienta toma fuerza para asumir la gerencia deportiva. Su llegada representaría una apuesta por alguien que conoce de primera mano la estructura interna del club y el entorno del beisbol mexicano.
Rodríguez Pimienta se incorporó a Caliente en la temporada 2025 como coach de receptores. Su trayectoria incluye 13 años como jugador en la Liga Mexicana de Beisbol, con pasos por Leones de Yucatán y El Águila de Veracruz, organización con la que conquistó el campeonato de 2012. Además, dirigió al propio Águila en la campaña 2021, experiencia que le permitió dar el salto del terreno de juego a la toma de decisiones.
De llegar, estaría ante un escenario complicado
Su perfil está respaldado por una tradición beisbolera poco común: es nieto de Leonardo Rodríguez, integrante del Salón de la Fama del Beisbol Mexicano, e hijo de una familia estrechamente ligada al desarrollo del deporte en el país. Esa formación le ha permitido construir una reputación como conocedor del talento nacional y de las dinámicas de vestidor.
El reto no sería menor. Jorge Márquez deja una vara alta tras encabezar la estructuración de un plantel que llevó a Durango a su primera postemporada desde 1978 y que culminó 2026 como protagonista de la Zona Norte. Bajo su gestión, la organización pasó de ser un proyecto en crecimiento a un contendiente legítimo dentro de la LMB.
Caliente aún quiere hacer historia
Quien asuma la gerencia deberá mantener una base competitiva construida a partir de scouting, movimientos oportunos de roster y química en el clubhouse. La continuidad de ese modelo será clave para evitar que el histórico avance de 2026 sea un caso aislado.
Si Leo Rodríguez recibe el voto de confianza de la directiva, tendrá el desafío más importante de su carrera fuera del diamante: sostener a Caliente entre los contendientes de la Zona Norte y demostrar que su conocimiento del club se traduce en resultados desde la oficina. El fuego sigue encendido; falta conocer quién lo alimentará.