
Caliente de Durango pierde ante Olmecas tras dejar escapar la ventaja en el tramo medio
Tras caer en el juego inaugural de la serie, la novena de Caliente de Durango volvió al Estadio Centenario 27 de Febrero para medirse ante Olmecas de Tabasco en busca de recomponer camino. Los dirigidos por Óscar Robles se mantuvieron en la pelea gracias a los jonrones de Óscar Mercado, pero un Seth Beer intratable comandó la victoria para el Infierno Verde, por lo que la victoria en el segundo era mandatoria.
Durango volvió a arrancar con intención: Mercado apareció de nuevo y abrió con base, Elier Hernández lo empujó a las esquinas con un doble profundo y Reynaldo Rodríguez trajo la primera con un rodado que hizo su trabajo. En la segunda, Julián León y Víctor Márquez encadenaron imparables y un tiro desviado de Marco Hernández permitió que León cruzara el plato para el 2–0. Era un inicio limpio, agresivo, de esos que marcan tono.
Caliente se acercó peligrosamente
Pero Tabasco necesitó solo un swing para cambiar la noche. Con dos en base, Yunior Severino cazó un pitcheo alto y lo mandó entre izquierdo y central para un jonrón de tres carreras que volteó el marcador. Ese batazo no solo puso arriba a los Olmecas: les devolvió el aire. Desde ahí, cada turno local tuvo más peso y cada error de Durango se volvió más caro.
El Infierno Verde estiró la ventaja con beisbol básico. Castellano se robó segunda en la quinta y anotó con un elevado de sacrificio de Beer. En la sexta, Navarro se embasó, tomó la intermedia y llegó al plato con un sencillo de Carlos Arellano para el 5–2. Durango tuvo su oportunidad de respuesta cuando Rodríguez alcanzó tercera por dos errores consecutivos, pero la ofensiva no encontró el batazo que lo trajera a casa.
Tan cerca, y tan lejos...
La reacción llegó en la séptima, cuando el juego parecía enfriarse. Damon Dues entró de emergente y conectó sencillo; Mercado recibió base y Stankiewicz sumó otro imparable para llenar las bases. Un error de Leyba abrió la puerta para la tercera carrera y un elevado de sacrificio de Rodríguez acercó a la visita 5–4. De pronto, Durango volvió a sentirse dentro del juego.
Sin embargo, la octava no ofreció continuidad. Florial, Rivas y Dues fueron dominados sin oposición y el intento de remontada quedó detenido a una carrera. Con las últimas dos entradas sin movimiento en la pizarra, Durango se marchó del diamante con la sensación de haber hecho lo más difícil, volver al juego, sin poder completar el golpe final.