
Cañón de Fernández, el oasis que Durango busca preservar
En medio del debate generado por la posible instalación de una planta de fertilizantes y amoniaco en las inmediaciones del Cañón de Fernández, miles de ciudadanos han manifestado su preocupación por el futuro de uno de los tesoros naturales más importantes de Durango.
La movilización social en defensa de esta área natural protegida ha reunido decenas de miles de firmas, reflejando el valor ambiental, histórico y paisajístico que este sitio representa para la Comarca Lagunera y para todo el estado.
UN RÍO QUE DESAFÍA AL DESIERTO
A primera vista, el Cañón de Fernández parece una contradicción de la naturaleza. En medio de la aridez característica del desierto chihuahuense emerge un corredor verde alimentado por las aguas del río Nazas, creando un paisaje que rompe con todo lo que se espera encontrar en esta región del norte del país.
Sus enormes paredes rocosas resguardan una franja de vegetación donde conviven ahuehuetes, álamos, sabinos y otras especies que han encontrado refugio junto al cauce del río. Algunos de estos árboles cuentan con cientos e incluso más de mil años de antigüedad, convirtiéndose en testigos silenciosos de la historia natural de la región.
UN REFUGIO PARA LA VIDA
Más allá de su belleza escénica, el parque destaca por su extraordinaria biodiversidad. El área alberga cientos de especies de flora y fauna, incluyendo aves migratorias que encuentran descanso en sus humedales durante distintas épocas del año. Garzas, águilas, halcones y numerosas especies acuáticas forman parte del espectáculo natural que ofrece este ecosistema.
La riqueza biológica del lugar es tan relevante que el Cañón de Fernández es considerado uno de los espacios ecológicos más importantes del norte de México. La combinación de desierto, humedales y río permanente genera condiciones únicas que permiten la existencia de especies difíciles de encontrar en otras zonas de la región.
PAISAJES QUE INVITAN A LA CONTEMPLACIÓN
Recorrer el cañón es encontrarse con senderos rodeados de paredes de roca, espejos de agua y extensas áreas verdes que contrastan con el paisaje semidesértico que domina el entorno. Durante el amanecer y el atardecer, la luz transforma los colores de las formaciones rocosas y crea escenarios que atraen a fotógrafos, excursionistas y amantes de la naturaleza.
La tranquilidad del sitio, interrumpida únicamente por el sonido del viento o el canto de las aves, ha convertido al parque en uno de los destinos preferidos para actividades de senderismo, observación de fauna y turismo de naturaleza en Durango.

¿POR QUÉ ES IMPORTANTE CUIDARLO?
La relevancia del Cañón de Fernández va mucho más allá de su atractivo turístico. Se trata de un ecosistema que contribuye a la conservación de especies, protege recursos hídricos fundamentales para la región y funciona como un importante pulmón natural para la Comarca Lagunera.
Por ello, diversos sectores ciudadanos consideran que cualquier proyecto industrial cercano debe analizarse con rigor ambiental y transparencia. La discusión actual ha colocado nuevamente al parque en el centro de la conversación pública, recordando que la conservación de los espacios naturales también forma parte del patrimonio que se hereda a las futuras generaciones.
DÓNDE ESTÁ Y CÓMO LLEGAR
El Cañón de Fernández se localiza entre los municipios de Lerdo y Cuencamé, en la región Lagunera de Durango. Desde la ciudad de Lerdo, el acceso puede realizarse por carretera y caminos rurales que conducen hacia las distintas zonas del parque estatal.
La visita suele realizarse en vehículo particular y posteriormente a pie mediante senderos que permiten explorar algunos de los rincones más representativos de esta joya natural.
Para muchos visitantes, el recorrido ofrece una experiencia difícil de olvidar, pues se trata de descubrir un oasis verde y lleno de vida en medio del vasto paisaje desértico del norte de México.
