
Celebrarán en Durango 100 años del edificio de la Normal Rural J. Guadalupe Aguilera
Durango recibirá a egresados normalistas de todo el país, pues se cumplen 100 años del edificio de la Escuela Normal Rural J. Guadalupe Aguilera.
El normalismo rural mexicano durante varias décadas fue el pilar de la formación de maestros en México, algo que se va a conmemorar con un encuentro nacional de egresados normalistas en Durango.
Las escuelas normales rurales aún preparan al 5 por ciento de la matrícula de formación de maestros en el país, y sus egresados no consideran que este tipo de instituciones vaya a desaparecer.
Federico Mejía Hernández, integrante del Colegio de Egresados de Aguilera Asociación Civil, indicó que para preservar la identidad normalista cada último sábado de mayo realizan un encuentro de egresados, pero este año se llevará a cabo con carácter nacional.
Será del próximo viernes 29 de mayo al lunes 1 de junio cuando egresados normalistas de todo el país participen en el encuentro en Durango y así conmemorar los 100 años del edificio que se construyó para la Escuela Normal Rural J. Guadalupe Aguilera, en Canatlán, Durango.
“Este próximo fin de semana tenemos el privilegio de recibir a 500 profesores rurales de distintas partes del país que vienen a participar en un encuentro muy festivo, de orden cultural y artístico, con motivo de la celebración del Día del Egresado de Aguilera”, expresó.
Algunas actividades se realizarán en la Plaza Cuarto Centenario, empezando con dos festivales durante el fin de semana, mientras que el lunes 1 de junio los egresados de 27 entidades federativas convivirán con la comunidad normalista de la J. Guadalupe Aguilera.
Surgimiento de las normales rurales
Fue después del movimiento revolucionario cuando las mayores demandas de la población eran de orden educativo y alimenticio; de ahí surgieron dos grandes programas nacionales: el educativo, a través de las normales rurales, y la formación de peritos agropecuarios en las escuelas centrales agrícolas.
Mejía Hernández recordó que posteriormente todas se fusionaron como normales rurales; fue así como, durante toda una etapa de México, que el normalismo rural mexicano formó parte de la columna vertebral de la política educativa nacional.
Reconoció que hubo un tiempo en el que la expansión de los servicios educativos exigía conseguir y habilitar profesores constantemente; sin embargo, ahora, con la reducción de la matrícula en educación básica, se ha restringido el acceso automático de todos a una plaza.
Sobre la desaparición de las normales rurales, indicó que no sería posible en los próximos años, aunque considera que se trata de una etapa diferente.
“Hay etapas como esta en la que se presentan dos fenómenos. No es que se estén produciendo maestros de más, sino que hay un fenómeno de baja en la tasa de natalidad de los mexicanos. Y el medio rural, además, se ha venido despoblando. Entonces esto provoca muchas aulas desocupadas”.
Aquí en Durango tenemos miles de comunidades pequeñas y dispersas, cada vez menos habitadas. Eso favorece la atención de calidad a los niños, puesto que los grupos tienen un número menor de alumnos por cada profesor. Pero no hay razón para que las escuelas normales rurales desaparezcan, puntualizó.