
Check list: percepción de seguridad y corrupción
Si fuera posible realizar una encuesta sin manipulaciones, a lo largo y ancho del país para recabar información de los dos temas que siguen vulnerando la imagen de México en el exterior, seguridad y corrupción, los resultados serían sorprendentes. La opinión de Funcionarios y Gobernadores ha sido muy reiterativa "todo está bajo control", México es un país al que pueden visitar sin temor a la violencia, lo que está en juego no es una visión a corto plazo y si algo nos faltara, las presiones de Donald Trump son reales tras el operativo en Jalisco.
La Presidenta Claudia Sheinbaum ha recibido el respaldo social por el operativo realizado en Jalisco al aumentar la aceptación a su política de cambio frente a los cárteles de la droga, pero desde luego, no hubiera sido posible sin la capacidad demostrada por el Ejército Mexicano.
Sin embargo la prensa más importante de Estados Unidos, Europa y América Latina, han publicado opiniones divergentes en relación a la seguridad en nuestro país, estamos a la deriva frente a la guerra en el medio oriente que nos va a afectar de una, o de otra forma.
La percepción de inseguridad no es un tema sencillo; se siguen cometiendo crímenes, asaltos en carreteras y secuestros que afectan la continuidad de la vida cotidiana.
En relación a la Percepción de la corrupción no es tema reciente ni tuvo su origen en los dos últimos sexenios pero nada se corrigió, ese sería otro tema. Todos los Presidentes enfrentaron la irresponsabilidad de gobernadores, presidentes municipales, directores de empresas y organismos públicos, la diferencia con la 4T obedece a su Doctrina Ideológica y moral que no se sostiene: "no robar, no mentir, no engañar". Hoy, como nunca, es necesario recordar la afirmación de San Isidoro de Sevilla: "La ley se hace para refrenar la audacia humana".
A una realidad muy compleja se agregaron funcionarios que dieron muestras no de servir y apoyar al partido que les dio la entrada y los llevó a ser parte de la Administración Pública, lo inaceptable son las alianzas con organizaciones criminales y el desvío de recursos del gobierno federal. Las políticas sociales de la 4T convierten al Estado en un ente benefactor y ahora se agrega un Estado Gendarme, proyección que no depende de voluntad si no de un papel básico de continuidad y responsabilidad compartida, no esperando el reconocimiento inmediato, si no revisando las implicaciones que pueden tener éstos roles para la gobernanza efectiva y eficaz, cuyo vórtice de afectación impacta la economía y la capacidad de liderazgo de la Presidenta, que ya se han visto vulnerados.
El reto es dimensional, esto no es semántica, si no una nueva época. Ya no es solo un mapa de ruta, si no haciendo eco de Spengler: "Abandonar procesos que no den resultados e iniciar senderos distintos y de gran profundidad".
No es por el poder o por el partido, es por el futuro de México, la percepción de la seguridad y la corrupción son indicadores que se deben utilizar para corregir políticas y estrategias, solo para los Gobiernos Dictatoriales no existen, ahí solo las decisiones del dictador son el fiel de la balanza y entonces, surge el temor para cualquier país del mundo.