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Ciclotimia presidencial

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Ciclotimia presidencial

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FERNANDO RAMÍREZ GUZMÁN

Resulta llamativo, por nombrarlo de alguna forma, el comportamiento público y la toma de decisiones de la presidenta Sheinbaum. Por un lado, se ha propuesto el trabajar para que nuestro país tenga un mayor crecimiento económico, impulsando las acciones del Plan México, reuniéndose con el sector empresarial para promover la inversión privada. Pero, por otro lado, por un tema ideológico y político se continúa con la incertidumbre jurídica y democrática que ahuyenta las inversiones extranjeras. La ciclotimia es un trastorno psicológico que se caracteriza por oscilaciones constantes de euforia y depresión. Siguiendo un patrón similar, la mandataria acudió a la Convención Bancaria y a la asamblea anual de socios de la Cámara de Comercio Americana, en donde pudo transmitir mensajes que fueron bien recibidos por esas audiencias. Los banqueros, por ejemplo, dieron la bienvenida a la nueva Ley de Fomento a la Inversión a la Infraestructura Estratégica para el Desarrollo con Bienestar que busca la inversión pública y privada en el sector infraestructura. Los socios de la AmCham, por su parte, reconocieron los esfuerzos de la Presidenta por los resultados positivos que ha entregado en materia de seguridad y por el fomento de la relación bilateral con el vecino país del norte.

Sin embargo, hace unos días por una nota del periódico El Universal se dio a conocer que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) se ha empeñado en obstaculizar a organizaciones no gubernamentales como el Instituto Mexicano para la Competitividad, México Evalúa y Mexicanos Primero, por mencionar algunas, para que puedan renovar su autorización como donatarias. Lo que representa en los hechos la estrategia de seguir acallando voces críticas y de eliminar contrapesos al poder ejecutivo.

Hace unos días la Presidenta asistió en Monterrey a la asamblea anual de Caintra, uno de los organismos industriales más influyentes del norte del país. Aprovechó el foro para promover el Plan México, sobre la oportunidad histórica que representa la continuidad del T-MEC y la relocalización de las cadenas productivas.

Lo malo es que casi en simultáneo se empecina por sacar adelante su plan A de reforma electoral con la que pretendía eliminar a senadores plurinominales y reducir el financiamiento de partidos políticos en un 25%. Al ser rechazada por el Legislativo, volvió a la carga con su Plan B en el que pretendía aparecer en la boleta electoral en el 2027. Dos reformas que solo apuntan por empoderar aún más al partido oficial y debilitar a la oposición. Sheinbaum debe dejar de lado su comportamiento cambiante y ser más consecuente en sus decisiones de gobierno. La revista británica The Economist hace un interesante análisis de la situación económica de México y concluye que, más allá de Trump y sus aranceles, el principal obstáculo que tiene nuestro país para poder crecer es la política económica interna y la falta de confianza para invertir. "Los peores problemas del país son internos y autoinflingidos", señala la publicación.

Entre los factores que, según el análisis, han deteriorado el entorno económico destacan las reformas constitucionales que aumentan la incertidumbre jurídica, como la elección de jueces, el desmantelamiento o debilitamiento de organismos reguladores independientes; mayor control estatal en el sector energético, que ha cerrado la puerta a capital privado y la presión fiscal indirecta a grandes empresas ante la falta de una reforma tributaria estructural. Los picos y valles de un comportamiento como de electrocardiograma no arrojarán resultados positivos. Esperemos que la Presidenta supere su ciclotimia y se enfoque en el crecimiento económico del país.

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Escrito en: Contraluz país, sector, comportamiento, Presidenta

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