
¿Cómo hacer tres tipos de café 'pumpkin'? Esto es todo lo que necesitas
El sabor de calabaza con especias vuelve a aparecer en las cafeterías cada otoño. Este año hay opciones calientes, con hielo y hasta frappé, pero también puedes prepararlas en casa con ingredientes fáciles de conseguir.
La base de estas tres recetas es la misma: café, leche, puré de calabaza y una mezcla de especias que puedes ajustar a tu gusto.
Una buena base es la clave
Para tres bebidas individuales, mezcla seis cucharadas de puré de calabaza cocida, media cucharadita de canela, una pizca de jengibre en polvo y otra de nuez moscada. Añade una o dos cucharadas de miel, azúcar o el endulzante que prefieras. Si tienes extracto de vainilla, unas gotas ayudarán a redondear el sabor.
Puedes usar calabaza cocida en casa o puré envasado, siempre que sea puré natural y no relleno preparado para pay. Si la cocinas tú, déjala enfriar y licúala hasta que no queden trozos.
Divide la mezcla en tres porciones: una para cada receta. Las cantidades son orientativas, así que conviene probar la base antes de añadir más especias o endulzante.
Pumpkin spice latte caliente
Prepara un espresso o media taza de café cargado. Mientras tanto, calienta una taza de leche sin dejar que hierva y disuelve en ella una porción de la mezcla de calabaza. Bate con un espumador, un batidor de mano o incluso un tenedor para integrar bien los ingredientes.
Vierte el café en una taza y agrega la leche especiada. Puedes terminar con un poco de canela encima. Esta versión permite percibir mejor el aroma de las especias y es una opción para las tardes frescas.
Café pumpkin con hielo
Para la versión fría, prepara un espresso o media taza de café cargado y deja que se enfríe. Disuelve una porción de la base de calabaza en un chorrito de leche; hacerlo antes de montar la bebida evita que el puré se quede en el fondo.
Llena un vaso con hielo, incorpora la mezcla y añade aproximadamente tres cuartos de taza de leche fría. Termina con el café y revuelve. Si lo quieres menos intenso, agrega un poco más de leche; si prefieres que destaque el café, utiliza dos espressos.
Frappé de café y calabaza
Coloca en la licuadora media taza de café frío, media taza de leche, una porción de la mezcla de calabaza y una taza de hielo. Licúa hasta obtener una textura uniforme. Prueba antes de servir: el hielo puede suavizar tanto el dulzor como el sabor de las especias.
Puedes añadir un poco de crema batida, aunque no es necesaria. La clave en las tres preparaciones está en empezar con poca especia y ajustar después, la calabaza aporta cuerpo, mientras que la canela, el jengibre y la nuez moscada dan el sabor característico del pumpkin spice.
Así, con una misma base de calabaza y especias puedes preparar tres cafés distintos según el clima o el antojo. Las cantidades se pueden ajustar para que el resultado sea más dulce, más intenso o con un sabor a calabaza más marcado, sin necesidad de salir de casa.