
¿Cómo librarse de la tos persistente después de la gripe? Esto te ayudará
Después de atravesar la gripe común de temporada, uno de los síntomas que con mayor frecuencia se niega a desaparecer es la tos. Aunque la fiebre, el dolor corporal y la congestión suelen ceder con el paso de los días, esa irritación constante en la garganta puede prolongarse por semanas, afectando el descanso, la voz y la vida cotidiana. En muchos casos, se trata de una tos residual provocada por la inflamación de las vías respiratorias.
Frente a este malestar, existen remedios caseros tradicionales que han pasado de generación en generación y que pueden ayudar a aliviar la tos de forma natural. Si bien no sustituyen un tratamiento médico, sí pueden ser aliados para calmar la garganta y favorecer la recuperación.
El orégano es conocido por sus propiedades expectorantes y calmantes. En infusión caliente, puede ayudar a suavizar la garganta y a disminuir la irritación que provoca la tos seca o persistente. Su vapor, además, contribuye a despejar las vías respiratorias.
CÁPSULAS DE ORÉGANO Y JENGIBRE
El orégano también se consume en forma de cápsulas, una opción práctica para quienes buscan aprovechar sus propiedades sin recurrir a infusiones. Tradicionalmente se asocia con beneficios para el sistema respiratorio, especialmente en temporadas de resfriados.
El jengibre es uno de los ingredientes más utilizados para combatir molestias respiratorias. Consumido en té o combinado con otros ingredientes naturales, aporta una sensación de alivio inmediato, reduce la irritación y ayuda a relajar la garganta inflamada.
DESDE MIEL HASTA BUEN DESCANSO
La miel es uno de los remedios caseros más populares contra la tos. Su textura ayuda a recubrir la garganta, disminuyendo la sensación de picazón y el reflejo de la tos. Los dulces de miel, especialmente aquellos elaborados con ingredientes naturales, pueden ser útiles para aliviar episodios de tos durante el día.
Beber suficiente agua y líquidos calientes mantiene las mucosas hidratadas, lo que puede reducir la irritación y facilitar la expulsión de flemas. Caldos, infusiones y agua tibia son aliados clave durante este proceso.

DESCANSO Y AMBIENTE ADECUADO
Dormir bien y evitar ambientes secos o con humo también favorece la recuperación. Mantener una adecuada humedad en el aire puede ayudar a que la garganta no se reseque durante la noche.
Aunque estos consejos pueden ayudar a aliviar la tos leve o residual, es importante recordar que se trata de remedios caseros. Si la tos persiste por varias semanas, empeora, se acompaña de fiebre, dolor en el pecho u otros síntomas, lo más recomendable será acudir con un médico para una valoración adecuada y un tratamiento específico.