
Cuando Freud encendió su puro y encontró la neurosis
El 20 de mayo se estableció oficialmente esta fecha para reconocer la labor de las y los psicólogos, este día busca visibilizar la importancia de la salud mental como parte integral de la salud, así como reconocer el trabajo del psicólogo en ámbitos como la clínica, educación, familia, trabajo, comunidad y prevención. Así como, romper estigmas sobre ir a terapia y promover el bienestar emocional y honrar una profesión que acompaña procesos de dolor, cambio, duelo y crecimiento humano.
Honrar la psicología también es reconocer su origen, la curiosidad por entender lo que nos duele, lo que repetimos y lo que no sabemos nombrar. Y si hablamos de orígenes, es imposible no pensar en Freud…
Imagino que Freud descubrió la neurosis por accidente, como quien busca el control remoto y se encuentra una araña. Lo imagino sentado en su consultorio lleno de humo de puro, el que era un tipo muy observador y un poco chismoso, y observando y escuchando detenidamente sus pacientes ¡eureka! descubrió que la neurosis no es más que un drama mal resuelto entre papá y mamá. Así fue como Freud nos regaló la maravillosa idea de que la neurosis, que no es locura, es el sufrimiento de una mente atrapada en conflictos internos, es como el I cloud del inconsciente, todo lo que no quieres recordar ahí está guardado, listo para hacerte la vida imposible.
Las personas neuróticas, tienden a experimentar reacciones emocionales caóticas y desproporcionadas, irritabilidad, preocupaciones excesivas y dificultades para prosperar en diversas áreas de la vida. Los neuróticos tienden a ahondar en pensamientos negativos y estresantes, que pueden irrumpir en cualquier momento, es como andar caminando sobre un campo minado.
Los neuróticos siempre están actualizando sus dramas, se despiertan pensando que el mundo entero está en su contra, incluso el gato y si no encuentran problema, se lo inventan, son capaces de preocuparse por cosas que aún no han pasado, mientras hacen listas, de las listas de las cosas por las que deberían preocuparse mañana. Los neuróticos hacen que su mente todo el tiempo este repitiendo viejas escenas de drama, con subtítulos y efectos especiales. Es como tener una montaña rusa emocional, sube la adrenalina, baja la autoestima. Sus reacciones emocionales desproporcionadas son ¡una locura! Pues reaccionan de manera exagerada ante estímulos cotidianos, mostrando mayor intensidad en sus emociones que la mayoría de las personas.
La neurosis es esa vocecita que te grita “no lo vas a logar” mientras le pone salsa picante a cada pensamiento de terror que pasa por tu cabeza. Y por si fuera poco si les dices que se relajen, te lanzan la mirada del Exorcista.
Los psicólogos pasamos la vida escuchando historias, sabiendo que tarde o temprano aparecerán mamá, papá… y alguien que no fue suficiente.” (Freud estaría orgulloso). Pero ojo, pueden ser buenas personas que solo necesitan (aparte de terapia) un buen abrazo y una gran dosis de paciencia.
La psicología moderna ha avanzado mucho… pero Freud sigue apareciendo en cada sesión como invitado no solicitado. A pesar de que nos hagamos llamar “animales racionales”, la inestabilidad emocional está ampliamente extendida entre la especie humana, por eso cada vez que sientas que el mundo se te viene encima seguramente Freud te sonríe desde el más allá diciendo: “te lo dije eso es pura neurosis”…