
De crisis en crisis, el Sector Salud en Durango
La Secretaría de Salud de Durango brinca de una crisis a otra desde inicios de la administración, no como consecuencia del contexto nacional -como quieren hacerlo creer-, sino por el resultado de una cadena de decisiones erráticas, omisiones y una conducción política que administra el desgaste antes que enfrentar el fondo del problema.
El sector salud local navega sobre el caos, ese que lo ha llevado hasta desembocar en el escenario actual de precariedad institucional con unidades hospitalarias que colapsan sin medicamentos, con personal despedido, trabajadores acosados y una población duranguense cada vez más desprotegida.
Los recortes presupuestales por parte del Gobierno de México -cercanos a los mil millones de pesos en 2025- y la deuda de más de 329 millones de pesos del IMSS-Bienestar ciertamente han agravado el panorama local. No obstante, sería simplista atribuir toda la responsabilidad a la Federación.
Y es que el Gobierno del Estado de Durango, encabezado por Esteban Villegas Villarreal, médico cirujano de profesión, no solo ha sido incapaz de compensar ese golpe financiero, sino que ha optado por una estrategia de indefinición que mantiene al sistema de salud en una especie de limbo administrativo y operativo.
La negativa reiterada -aunque nunca frontal- del mandatario a firmar el convenio de adhesión al IMSS-Bienestar, ha sido una coartada política. Bajo el argumento de "esperar garantías", ha estado postergando decisiones mientras el modelo local, que supuestamente sería más eficiente y flexible, muestra signos claros de colapso.
A lo largo de 2024 y 2025, el gobernador simplemente le ha estado dado vueltas y vueltas al mismo discurso de estar valorando "cuidadosamente", realizando evaluaciones técnicas bajo prudencia institucional, sin que en la práctica exista una sola mejora tangible en la atención médica y en la falta de medicinas e insumos.
El secretario Moisés Nájera encontró una dependencia desbordada, pero no ha podido reencausarla. Su gestión se caracteriza por falta de diálogo, ausencia de liderazgo y una desconexión con la realidad que viven hospitales y centros de salud. Los despidos masivos, no solo precarizaron aún más los servicios, sino que rompieron la relación con la base trabajadora.
La directora administrativa, Carolina Chaparro, se ha convertido en otro rostro cuestionado de la crisis interna en la dependencia. Las denuncias por irregularidades en el proceso de escalafón, centralización de decisiones, abuso de autoridad y presiones para firmar grisáceos convenios de liquidación, evidencian una administración autoritaria y profundamente insensible.
Finalmente, una reciente denuncia pública de la Sección 188 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Salud no hace sino confirmar lo que ya era evidente. Sin embargo, la crisis ya no es técnica ni presupuestal, sino política. Cada día que pasa sin un golpe de timón, el costo lo pagan los trabajadores, los pacientes rechazados y una sociedad que ve cómo el derecho a la salud se diluye entre la indiferencia y la improvisación.
EN LA BALANZA.- Las desafortunadas declaraciones del secretario de Educación Guillermo Adame resultan irresponsables, pues en lugar de reconocer las fallas del sistema educativo y la mala planeación en la asignación de plazas, opta por desincentivar la vocación docente y trasladar la culpa a los jóvenes que hoy se forman como maestras y maestros. Más que advertir que "no es redituable", la autoridad educativa debería reconocer que es incapaz de garantizar oportunidades laborales conforme a la ley.
CERROS SECOS Y PELONES... La propuesta de instalar máquinas expendedoras de condones en Lerdo despierta sospechas. Ante el discurso que se reviste de prevención y salud pública, en un país donde los preservativos son ampliamente accesibles, gratuitos en instituciones de salud y de bajo costo en comercios, resulta válido cuestionar la necesidad de destinar recursos públicos a un esquema que ya está cubierto. La propuesta del regidor, Felipe Sánchez, no parece una política eficaz de prevención sino el "negocito" de alguien disfrazado de buena intención.
X: @Vic_Montenegro